¿Cómo hacer innovación simple en una PYME?

innovationPor EMILIO ZEVALLOS V.

Estaba pensando en que título ponerle a este post que refleje mi criterio respecto de lo existente vs. lo factible en cuanto a la innovación.  Al final lo que quiero compartirles es cómo podemos innovar en nuestros negocios sin que ello implique necesariamente una dramática inversión  económica, contrataciones de expertos, consultorías, etc.  Es decir, mi experiencia muestra que podemos hacer “cosas buenas” con pocos recursos, pero mucha imaginación.  Por supuesto, ello también tiene un límite, pero primero lleguemos a él antes de pensar en lo otro.

Como he señalado varias veces  hay innovaciones en producto, en procesos, en modelos de gestión;  y  en Latinoamérica la innovación menos frecuente (más cara y más promovida), es en producto.  Por lo tanto, pensemos en los procesos y el modelo de gestión como los candidatos más sensibles a la innovación.  Innovar más que un proceso, es una forma de ver la senda de desarrollo de una empresa, es una actitud que debemos adquirir (y luego transmitir a nuestro equipo).  En esa línea, existen varios elementos que pueden ayudan al proceso (y aunque soy poco dado a las recetas, quizás en algunas de las siguientes líneas puedan encontrar algo que les parezca interesante, y hasta “digno de probar”), y que tienen  que ver con su actitud:

  1. Una mente abierta: toda información del entorno (o todo lo que llegue a sus manos) es un potencial insumo a la innovación (porque le aporta ideas).  Veamos un ejemplo. Un producto que está en todos lados (como la Coca Cola), no es necesariamente por sus bondades tanto por una excelente cadena de distribución.  ¿Cómo es la cadena de distribución de su producto?
  2. Escucha activa, siempre se aprende algo de todas las personas. Hable con sus clientes, con su equipo de trabajo, pregunte que es lo que ellos piensan sobre el negocio y como mejorarlo. Alguna vez me alojé en un hotel donde no habían lámparas de noche, solo la luz principal. Se lo comenté al administrador y cuando regresé a ese hotel me encontré una bonita lámpara de noche en la habitación.
  3. Comparta  y analice en conjunto; hable con su equipo y analice con ellos tanto sus ideas como las de ellos.  Regrese a 1 y luego a 2 (recuerde que todos buscan aportar y si hay algo con lo que no está de acuerdo, no descarte de plano).  Y acostúmbrese a hacer este proceso lo más seguido que pueda

Muchos no tenemos el tiempo (o la paciencia) para entrar a un aula y escuchar a un expositor “experto” en el tema.  Preferimos buscar las soluciones por nuestra cuenta.  Pero para buscarlas, hay que saber dónde y cómo. Para eso necesitamos desarrollar nuestra capacidad de búsqueda. Busque información, y no solo sobre su sector. Muchas veces en otros lados encontramos  respuestas impensadas a nuestras interrogantes.

Desarrolle su pensamiento crítico (para discriminar lo que le sirve de lo que no), su creatividad, y su capacidad de análisis (para convertir la idea en una propuesta).  Eso significa aprender a observar con atención (y no solo a ver),  a leer, a escuchar, a dialogar.

Otros aspectos igualmente importantes tiene que ver con su “autoconfianza”: hágale menos caso a los “gurús” o a quienes lo llenan de “innovación académica”  y más caso a tu intuición y a su equipo.

Una cosa muy importante es ser un empresario comprometido con su clientela más que con sus ventas. Téngale paciencia a sus clientes mas “complicados”, generalmente de ellos extraemos las mejores lecciones.

Fuente: http://www.elfinancierocr.com/blogs/pymescopio/innovacion-pyme-integracion_del_cliente-time_to_market_7_347435254.html

¿Cuánto tiempo necesitamos para hablar de nuestro negocio?

Por Emilio Zevallos

Es probable que en algún momento hayamos tenido la oportunidad de conversar con otras personas respecto de lo que hacemos, como lo hacemos e incluso de nuestras expectativas  y esperanzas respecto de nuestro negocio (potencial o real).

Hay un discurso muy famoso, el llamado “elevator pitch” (pensando en que se encuentra en un elevador con alguien  que tiene los recursos y/o influencia para hacer su proyecto realidad y por tanto, lo aborda con una mezcla de información y entusiasmo que avive el interés del potencial socio), pero que pone a la persona en una situación extrema.  Aunque el ejercicio no deja de ser atractivo, para llegar a ello debemos tener claridad sobre el por qué y para qué del negocio (los beneficios), el mercado meta, los posibles riesgos, etc.

Debemos tener claridad sobre estas variables, como ordenarlas (dependiendo del interlocutor), y en cuanto tiempo presentarlas. En primer lugar, lo importante es hacerlo bien, no dejar nada al azar, ni ocultar información. Como en todos los negocios, existen riesgos, y debemos señalarlos así como los beneficios.  Recordemos  que nadie confía en los negocios en donde todo es bueno (además porque eso no existe).

Obviamente si estamos hablando del negocio, no es porque ya lo hemos desarrollado, sino más bien porque necesitamos de alguien que nos apoye en el proceso. Recordemos que al momento de financiar un negocio nuevo, generalmente nos encontramos solos o podemos recurrir a los miembros de las 3F (family, friends and fools). Sobre ello, no sorprende que nuestra familia e incluso nuestros amigos nos puedan apoyar; muchas veces es el camino obvio. Pero la presencia de terceros supone que en el negocio hay algo interesante, y sobre todo, que hemos podido mostrarlo con claridad suficiente como para atraer a alguien más a nuestra aventura.

Nuestro gran reto como emprendedores es el poder mostrar las cualidades de nuestro proyecto, y sobre todo, no desanimarnos si encontramos en el camino a personas que no lo ven con posibilidades.  Sobre ello hay dos tipos: (i) los que te dicen que no tiene futuro y te dan explicaciones tan vagas que no te convencen, y (ii) los que te dan razones claras y contundentes de porque la cosa no va a marchar. Lo importante es siempre escuchar, tanto a unos como a otros y poder rescatar de ello, lo que nos ayude a mejorar el proyecto, o finalmente a replantearlo. La retroalimentación constante nos ayudará a no solo a plantearlo con mayor solidez, sino también que nos da argumentos para hacerlo con rapidez.  Para ello no hay un estándar, o quizás sí: el tiempo adicional que te da tu interlocutor.

Fuente:  http://www.elfinancierocr.com/blog/pymescopio/

Emprendimientos: reflexiones sobre temas de financiamiento, educación y economía

A continuación tres artículos del blog de Emilio Zevallos:   http://www.elfinancierocr.com/blog/pymescopio/ sobre emprendimientos.

El Lado B del Acceso al Financiamiento

30 de mayo de 2011 por Emilio Zevallos

Todos los trabajos desarrollados acerca de la problemática de las mipymes en diferentes partes del mundo incluyen este tema como uno de los obstáculos más importantes al desarrollo empresarial. Es claro que sin financiamiento ni la mejor idea de negocios puede llegar más allá de eso, una gran idea. Sin embargo, es posible que no hayamos analizado algunas de las siguientes consideraciones. Empecemos por la asociada a nosotros como emprendedores.

Si la evidencia internacional muestra que entre el 50 y el 75% del financiamiento que el emprendedor tiene cuando inicia su negocio es propio u obtenido por medio de las 3F (family, friends and fools), ¿hay problemas de acceso? En este punto podríamos separar el análisis en dos vertientes: (i) si tuviera el monto de financiamiento que requiere, probablemente no iniciaría su negocio en una escala sub-óptima; y (ii) ¿el hecho de que el financiamiento sea propio no le da al emprendedor un impulso “adicional” para hacer que el negocio prospere? Ambos son dignos de tomar en consideración.

Por un lado, es posible que el no contar con todo el recurso que requiere haga que no pueda iniciar el negocio como se quería; pero lo cierto es que la mayoría de los emprendedores no inician el negocio como ellos hubieran querido, sino como era factible crearlo dadas las condiciones prevalecientes. Lo importante es hacerlo
y no quedarse en “parálisis por análisis”. Por el otro lado, ¿el nivel de esfuerzo no podría crecer si se sabe que los recursos son propios respecto de si son ajenos (y que el fracaso podría implicar la desaparición de nuestros ahorros)?

Ahora veámoslo desde la perspectiva del sistema financiero. En muchos países, cuando se habla de banca de desarrollo se hace referencia (directa o indirectamente), a la posibilidad de acceder a productos financieros en mejores condiciones (de plazos, tasas, etc.), respecto de la oferta de mercado. Viéndolo de esa forma, si la banca comercial ofrece estos productos financieros (de la banca de desarrollo); ¿estará dispuesta a ofrecerlos activamente? Recordemos que la banca tiene sus propios servicios financieros, y si tiene que ofrecer uno a menores tasas o mayores plazos que compite con su propia oferta, ¿cual ofrecerá más activamente, el suyo o el de la banca de desarrollo?

De otro lado, los empresarios establecidos (con tres o más años en el mercado), es muy probable que tengan cuentas bancarias, un score sobre sus movimientos que de por si los hace en la mayor parte de los casos sujetos de crédito (de manera individual o como empresa). Así, el asunto del financiamiento es más un “problema” de quienes inician un negocio que de los que ya lo han establecido.

Viéndolo de esa forma, el reto del sistema financiero es cambiar sus esquemas de crédito hacia el segmento “ángel”, siguiendo la trayectoria financiera de los emprendedores, así como analizando con visión empresarial (y no solo financiera), el potencial de los proyectos.

Educación para emprender, no ladran Sancho

22 de mayo de 2011 por Emilio Zevallos

Una lamentable realidad es que el actual modelo educativo  no promueve el emprendedurismo, ni la innovación, la creatividad, el trabajo en equipo, etc. Todo lo contrario, lo ahoga.

Tanto en la educación pública como en la privada (con honrosas excepciones), los temas asociados al emprendimiento “pasan de largo” por las puertas de los planteles escolares. Sobre todo en la educación privada nos hemos visto invadidos por la obsesión alrededor de la “excelencia académica” que asfixia todo esbozo de creatividad por un afán de absorber la mayor cantidad de información en el menor tiempo posible.

No hay claridad del verdadero significado de una educación para la vida. Por un lado, el equilibrio entre las ciencias y las artes. Algo que ilustra el punto es la frase de un economista peruano (a raíz del boom de esa comida a nivel internacional), “necesitamos más ingenieros y menos cocineros”.   Esa parece ser la línea. El problema de fondo no parecen ser tanto los contenidos (que quizás si sería necesario revisar), como la metodología.  La forma de trabajo en muchas escuelas y colegios no promueve la creatividad de los estudiantes, más bien se aspira a la “uniformidad”, “estandarización” del conocimiento. No se identifican a los niños talentosos ni se les da los estímulos que requieren para maximizar ese potencial.  Pero tampoco hacen nada por los niños más rezagados.

Nuestra educación se centra en el error, lo magnifica y sanciona. No hay conciencia de que el proceso de aprendizaje tiene  una relación natural con el error, porque es parte sustancial de ese proceso.  Por eso en los países industrializados encontramos que el sistema financiero ve con buenos ojos a un emprendedor fallido que busca una segunda oportunidad, mientras que en América Latina un caso semejante es despreciado.

Esa forma de educarnos nos ha llevado a temerle al error, y por tanto a minimizar la posibilidad de cometerlo. El problema es que para ello, creamos reglas sobre reglas, procedimientos, etc.,  haciendo nosotros mismos que nuestras relaciones económicas (y sociales) sean complejas, hasta llegar al absurdo. Por ello debemos repensar nuestra forma de educar. Las consecuencias no solo se verán en el futuro con más y mejores emprendimientos, sino también con una sociedad en que las relaciones económicas serán más transparentes.

¿Porque no hay más emprendimientos dinámicos en nuestras economías?

9 de mayo de 2011 por Emilio Zevallos

Esta es una pregunta que me he hecho durante mucho tiempo y para tener otros puntos de vista les pedí a ustedes que me ayuden a clarificar algunas razones.

Partiendo de una premisa por todos reconocida, que existen emprendimientos que surgen por necesidad y otros que surgen por oportunidad, tenemos claro que en la región la mayor parte de los mismos surge por la primera razón, lo cual es avalado por el GEM (Global Entrepreneurship Monitor). Entonces, ¿Qué pasa con los emprendimientos por oportunidad?

Lo anterior es lo que ustedes señalaron. La más importante de las opciones señaladas es las pocas aspiraciones personales (22%). Yo plantearía de otra forma esa opción: tenemos metas bajas, no somos ambiciosos (en el sentido positivo), queremos tener pero no esforzarnos para lograrlo. Nos gustan las cosas fáciles. Vamos a dejar la opción, “todas las anteriores” para  el final. De entre las otras opciones, la “Costumbre de trabajar solos (sin redes)” y “no existe una oferta relevante” empatan con el 18%. Desde el lado de la demanda no somos proclives a la asociación, y desde el lado de la oferta no hay algo relevante para nuestras
expectativas. Al final, el (alto) nivel educativo (característica de los emprendimientos dinámicos), pesa poco. Y finalmente, muchos piensan que es un poco de todo.

Al final, entre las pocas aspiraciones y la vocación de trabajar solos se encuentra el 40%. Ambas razones son muy relevantes para un análisis más amplio. ¿Trabajamos solos porque nuestro techo es bajo, o más bien nuestro techo es bajo porque trabajamos solos? Hay dos factores clave detrás de ello: nuestras aspiraciones y nuestra voluntad de trabajar en equipo. Recordemos que nuestras aspiraciones determinan el tamaño de nuestro esfuerzo. Pensemos en el tema del umbral, ¿realmente tenemos un techo en nuestras aspiraciones?  ¿Son lo suficientemente fuertes como para motivar cambios radicales en nuestro comportamiento?

Fuente:  http://www.elfinancierocr.com/blog/pymescopio/

Un Manual para emprendedores y PYMES

Este manual,  para las pequeñas y medianas empresas y emprendedores,  que el diario El Financiero de Costa Rica, desarrolló en 6 entregas entre julio y diciembre de 2010, tiene cómo propósito brindar información útil para que cualquiera con espíritu emprendedor pudiera explorar opciones para crear su propio negocio.

El objetivo es despertar la creatividad, sacar a flote las iniciativas empresariales, llevar de la mano a los que se animaran a través de seis entregas sobre los temas más relevantes para dar esos primeros pasos.

Se contó con el apoyo de BN Emprendedores del Banco Nacional y el consultor Emilio Zevallos, especialista en pymes y emprendimientos, editor del  Blog  PYMEScopio :   http://www.elfinancierocr.com/blog/pymescopio , para este proyecto, y así fueron surgiendo, mes a mes, los manuales para guiar la ruta de la idea al negocio.

Emilio Zevallos V., es consultor internacional e investigador especialista en micro, pequeñas y medianas empresas de América Latina; además de trabajar temas de crecimiento y desarrollo económico, sector informal, desarrollo local y gestión de proyectos, con varios libros y publicaciones en revistas especializadas. Es Master en Economía (ITAM, México), Políticas Públicas (FLACSO, México), y especialista en desarrollo económico local por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El Manual comienza con dirección estratégica, sigue por el camino de la economía y finanzas para las pymes, continua con mercadeo y ventas, para luego abordar el tema de las personas. Luego profundiza en la operación del negocio para concluir con la internacionalización y la comunicación corporativa.

A continuación las diversas entregas que conforman el Manual

Dirección estratégica. ¿Qué es ser emprendedor?. Pasos para iniciar un negocio.

Economía y Finanzas para las PYMES. Planes de negocio que sean financiera y técnicamente viables.

Mercadeo y Ventas. Entienda a su cliente.

Las personas. El verdadero activo de la empresa.

El producto y servicio en el mercado. La operación del negocio.

La internacionalización, la comunicación corporativa y otros temas asociados al crecimiento. El futuro de mi empresa.