Elevar competitividad en Latinoamérica pasa por cambiar mentalidad en educación

Elevar competitividad en Latinoamérica pasa por cambiar mentalidad en educación

Latinoamérica exhibe un atraso importante en cuanto a calidad educativa en todos los niveles, por lo que urge un cambio de mentalidad en política y gestión del sector si quiere elevar su competitividad en un mundo cada vez más globalizado.

 El experto en educación superior y ex funcionario del Banco Mundial (BM) Jamil Salmi afirmó en una entrevista con Efe en Panamá que hoy en día “hay muy pocas diferencias entre los países”, y solo “el capital humano” representa una verdadera ventaja competitiva.

“No se puede hablar de competitividad económica sin hablar del talento, competencias y habilidades de la gente”, lo que está directamente relacionado con la educación, recalcó Salmi, uno de los expositores en el VII Foro de Competitividad de las Américas, que congregó esta semana en Panamá a expertos de 34 países.

En comparación con los países del sureste asiático, la zona más dinámica del mundo ahora mismo, la calidad de la educación latinoamericana está muy atrás, en todos los niveles, indicó el economista educativo marroquí, excoordinador de educación superior del BM y asesor en la materia en más de 60 países.

Argumentó que en un análisis de rendimiento de estudiantes de 15 años que realiza periódicamente la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), ningún país latinoamericano supera el promedio de los miembros de ese organismo, a diferencia de Singapur, Corea del Sur, Finlandia o China que sí lo hacen.

Para encarar el problema, sostuvo Salmi, la región necesita, además de muchos más recursos financieros, un cambio de mentalidad que permita elevar la calidad de la educación primaria y secundaria.

Ello garantizaría que los estudiantes puedan ingresar con un buen nivel de conocimientos a la universidad y salir graduados y preparados para competir.

Salmi puso como ejemplo a Finlandia y Corea del Sur, que gozan sistemas educativos muy exitosos, donde los mejores alumnos de secundaria son los que estudian docencia en la universidad y serán los profesores de primaria y secundaria.

Pero en América Latina, en la mayoría de los casos, es al revés: a Pedagogía llegan los estudiantes que no pudieron entrar en otra carrera o que tienen los peores promedios académicos, y “allí un cambio de mentalidad es necesario”, recalcó el experto marroquí.

En cuanto a la educación superior, las universidades latinoamericanas requieren “más flexibilidad y una mayor apertura a la internacionalización”, alertó.

“Hay excepciones, pero de manera general hay una falta de visión hacia el futuro”, que se observa “en un atraso en cuanto a publicaciones en otros idiomas y colaboraciones internacionales”, dijo el exfuncionario del BM.

Ahora es impensable que una universidad latinoamericana contrate a un buen rector o un buen profesor de otro país, porque “hay mucha endogamia y pocos intercambios y eso afecta el aprendizaje”, afirmó.

“Sin un cambio de mentalidad no vamos a poder romper este círculo vicioso, por lo que hay que subrayar estos vínculos estrechos entre la calidad de la educación primaria y secundaria y la calidad de la educación superior”, añadió Salmi.

El tema de la competitividad, agregó Salmi, debe ser puesto “en el centro del desarrollo, y la educación en el centro de la competitividad”, algo que ha faltado en América Latina.

En ese sentido, en una reciente visita a Panamá, el director del Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), Mario Pezzini, dijo a Efe que América Latina requiere nuevas políticas públicas en educación, y que ello pasa por una reforma tributaria que permita a los Estados obtener fondos para su financiación.

En los países de la OCDE los impuestos representan en promedio el 35% del Producto Interno Bruto (PIB), pero en América Latina muchos países no llegan al 13%-14%, explicó Pezzini.

“La dimensión de la capacidad del sector público es muy débil en la región, entonces es muy difícil asumir el proyecto educativo en esas condiciones”, dijo el directivo de la OCDE.

En el fondo, agregó Pezzini, “hay un asunto de reforma fiscal que se debe hacer, ese es el verdadero trasfondo” del problema educativo en América Latina, “y para ser competitivos se necesita educación”.

Fuente: http://www.alertec.com.ar/?p=2062

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Un modelo de negocio inteligente para la educación en línea

Una “start-up” llamada Duolingo usa el poder del colectivo para que aprender un idioma sea gratuito.

Por Tom Simonite . Traducido por Lía Moya (Opinno)

Aprender un idioma es aburrido y exige muchas horas de práctica. Luis von Ahn no quiere que todo ese esfuerzo se malgaste. De hecho, podría ser una mina de oro.

Von Ahn, que es profesor de informática en la Universidad Carnegie Mellon (EE.UU.) es cocreador de Duolingo, una página web gratuita para el aprendizaje de idiomas que convierte a los estudiantes en mano de obra en línea. Su software usa las respuestas de los estudiantes a ejercicios sencillos para un servicio de traducciones por el que espera cobrar.

Es ingenioso: una educación que se paga sola. Ese logro es importante ahora que la tendencia es que la educación sea gratuita y en línea. Los profesores y universidades se enfrentan ahora al mismo problema con el que ya se han topado periodistas y estudios de cine: ¿cómo ganar dinero si el contenido es gratuito? Aunque mover información por la Web sea barato, elaborar lecciones y materiales sigue siendo un trabajo exigente y caro.

Duolingo, que se lanzó en junio de este año, ha recaudado 18,3 millones de dólares (unos 14 millones de euros) en capital riesgo (ver “Una ‘start-up’ hace que los estudiantes de idiomas traduzcan contenidos de Internet”). Ofrece clases de inglés para hispano y lusoparlantes y lecciones de español, alemán, francés y portugués para angloparlantes. Ahora mismo alrededor de 300.000 personas lo usan cada semana.

La empresa compite con programas para el aprendizaje de idiomas tan populares como Rosetta Stone (que es, en sí misma, una alternativa más barata a las clases presenciales). Pero Von Ahn cree que tiene cierta ventaja, y no solo porque sus clases sean gratuitas.

“La mayoría de los proveedores de software para el aprendizaje de un idioma no te ofrecen ningún incentivo para que aprendas”, afirma. “Una vez que consiguen tus 500 dólares, están contentos. Nosotros trabajaremos por que vuelvas, porque realmente importa”. El negocio de traducciones que quiere montar depende de ello.

Por eso los 20 empleados de la empresa en Pittsburgh (EE.UU.) pasan la mayor parte de su tiempo haciendo que el software enseñe mejor. Von Ahn afirma que hasta ahora un 30 por ciento de las personas que empiezan a aprender un idioma siguen visitando el sitio una semana después. Esa cifra puede parecer insignificante, pero es impresionante para cualquier servicio web, afirma. Los usuarios de Duolingo aprenden palabras nuevas tanto mediante ejercicios escritos como gracias al audio (el software es capaz de detectar y evaluar la pronunciación). Según van progresando, sus resultados se usan para decidir qué lecciones recibirán a continuación.

Las lecciones forman un curso gratuito de varios cientos de horas que pueden llevar a un alumno del desconocimiento completo de un segundo idioma a lo que Von Ahn describe como habilidades “de nivel intermedio”, es decir, lo que te haría falta para ir de vacaciones a un país extranjero o entender el significado general de un artículo de un periódico.

La otra cara del negocio llega cuando se le pide a los alumnos que practiquen traduciendo frases sueltas de un idioma al otro. Ahora mismo esas frases se extraen de sitios que Von Ahn considera que deberían traducirse en cualquier caso, como artículos de la Wikipedia en inglés que no tienen su equivalente en español.

Varios alumnos traducen la misma frase y el software compara esos resultados para decidir sobre una traducción final. Después de someter muchas frases a este proceso, se combinan para crear la traducción de un documento completo. Los resultados, explica Von Ahn, son mejores que la traducción automatizada, pero no llegan a la calidad profesional.

En la actualidad el servicio de traducción de Duolingo es gratuito, pero a principio del año que viene la empresa pretende empezar a cobrar por los trabajos que tengan una fecha de entrega urgente. Von Ahn afirma que Duolingo cobrará menos que las tarifas de los traductores profesionalizados, que van de los 5 a los 20 centavos de dólar por palabra (de 3,8 a 15 céntimos de euro). El servicio está haciendo pruebas piloto con una gran empresa periodística.

Un servicio de traducción barato podría ayudar a resolver algunos grandes problemas, especialmente para periódicos de Estados Unidos con una importante población hispana. En agosto de este año, por ejemplo, el periódico Hartford Courant lanzó una edición en español. Pero se producía usando casi exclusivamente Google Translate. Los resultados, que eran desiguales, produjeron reacciones negativas. (Posteriormente, el periódico abandonó la idea).

Esta no es la primera vez que Von Ahn encuentra una forma ingeniosa de distribuir pequeñas tareas entre muchas personas para resolver un reto, un método que él ha bautizado como ‘computación humana’. Creó algo llamado el Juego ESP, que convirtió el hecho de etiquetar imágenes de ordenador en un reto en línea. Google pagó una licencia para usar esa tecnología en su motor de búsqueda y después también adquirió ReCaptcha, un sistema creado por Von Ahn para digitalizar libros antiguos con textos borrosos. ¿Esas letras distorsionadas que algunas páginas te piden que copies para demostrar que eres humano? Eso es ReCaptcha haciendo que descifres texto que un ordenador no es capaz de descifrar.

El diseño de Duolingo está estimulando a otros a que busquen nuevas formas de aplicar la computación humana en la educación. “Me parece que Duolingo es tremendamente emocionante”, afirma Dan Weld, profesor de informática en la Universidad de Washington (EE.UU.) que ayudó a organizar un taller el verano pasado sobre cómo usar el crowdsourcing en educación.

Weld cree que este tipo de métodos podrían, por ejemplo, convertir a los estudiantes en una fuerza de trabajo capaz de corregir o evaluar el trabajo de otros estudiantes que están aprendiendo en línea. Eso podría servir para superar uno de los principales problemas de los cursos masivos abiertos en línea (MOOCs, por sus siglas en inglés), que se están encontrando con problemas a la hora de corregir el trabajo de decenas de miles de alumnos.

Hay una “oleada” de educación en línea, afirma Weld. “Pero gran parte de ello son vídeos empaquetados y otras cosas que probamos hace mucho tiempo y que no condujeron a nada. Necesitamos más potencia y personalización”, añade. Este experto sostiene que es poco probable que eso se logre solo gracias al software, pero masas de personas dirigidas adecuadamente podrían proporcionar la inteligencia necesaria.

Von Ahn tiene sus propias ideas al respecto. Por ejemplo, espera usar el trabajo de los estudiantes que aprenden lenguajes de computación en línea en sitios como Codecademy (ver “Start-ups que quieren que programar sea divertido”). “Se podría imaginar algo con la programación, quizá encontrar fallos en el software como parte de un curso”, afirma. “Quizá lo probemos”.

Fuente: http://www.technologyreview.es/read_article.aspx?id=41931

Foro recomienda a las Universidades incorporar la innovación como materia transversal

Datos del último GEM (Global Entrepreneurship Monitor) Reporte Bolivia 2010-2011 revelaron que la Tasa de Emprendimiento (TEA) en el país es de 38,6%, y que sólo un 25% de los emprendedores ha recibido algún tipo de capacitación. “Estos datos nos muestran la necesidad de que universidades, empresarios y Estado formen una triple alianza para que a través de la innovación  se logre mayores índices de desarrollo”, sostuvo Jorge Velasco Tudela, presidente de la Fundación Maya.

Velasco hizo esa afirmación en el Foro “Bolivia Emprende: El papel de las universidades y su capacidad empresarial”, realizado junto a CAF, banco de desarrollo de América Latina”. En el evento señaló que ese 38.6% de TEA, ubica a Bolivia en el segundo lugar más alto de 59 países que fueron tomados en cuenta para la realización del Reporte.

El hecho de que sólo el 25% de los emprendedores hubiera recibido algún tipo de capacitación es un indicador que debe llamar la atención para el diseño de políticas que fortalezcan el trabajo de los emprendedores.

Por ello, una de las recomendaciones del Foro Bolivia Emprende fue la necesidad que existe de incorporar la innovación en el currículo universitario. “La clave para mejorar la innovación es la educación y si queremos jugar en las grandes ligas debemos desarrollar conocimientos en las casas de estudios superiores”, agregó Velasco.

En Bolivia la Fundación Maya, con la visión de convertirse en la plataforma líder en innovación y emprendedurismo, empezó a trabajar en la formación de nuevos empresarios a partir de la creación de la cátedra de Finanzas y Banca, en 2003; y en 2011, en alianza con la fundación FAUTAPO, ejecutó el primer curso on line denominado Formación de Formadores del Espíritu Emprendedor. Ambas experiencias con resultados positivos.

El representante de CAF en Bolivia Emilio Uquillas, a su turno, mencionó que la creación de nuevas empresas es, indiscutiblemente, un factor para el crecimiento económico de los países y que, por ello, es importante fortalecer todas las políticas que apunten a este sector.

De acuerdo a los datos que maneja CAF, el 54% de los emprendimientos en Bolivia nacieron por necesidad de la población de mejorar sus ingresos económicos. La información del GEM 2010-2011 da cuenta que el 60% de los emprendedores trabajan en el sector de servicios, sólo el 25% recibieron algún tipo de capacitación, el 84% no tiene una oferta innovadora y que el 20% participa en alguna proporción en la cadena de exportaciones.

Durante el Foro “Bolivia Emprende” se pudo conocer experiencias exitosas de Venezuela y Chile, países donde el Estado y las universidades juegan un rol fundamental de respaldo a los emprendedores como motores del desarrollo de esos países.

Jorge Velasco dio a conocer que de acuerdo al último ranking sobre el índice en países elaborado por la Escuela de Negocios INSEAD al 2011, Bolivia obtuvo una de las peores calificaciones: de 125 países tomados en cuenta, Bolivia ocupa el puesto 112.

El Foro Bolivia Emprende analizó varias temáticas tales como las experiencias en educación y formación empresarial; calidad del empleo y fomento al emprendimiento; creación de cultura del emprendimiento; inserción de la educación y formación empresarial y orientación al mercado laboral.

Entre las principales recomendaciones surgieron propuestas como la creación de cátedras; de centros y departamentos académicos orientados al desarrollo del espíritu empresarial; creación de programas de pre y postgrado específicamente para la formación de líderes empresariales; orientación de los proyectos de grado hacia la creación de nuevas empresas y capacitación a docentes universitarios en educación empresarial.

En el evento se expuso la necesidad de la formulación de programas gubernamentales para promover, impulsar y establecer una cultura empresarial en Bolivia así como la creación de un fondo de capital semilla que apoye la formación de empresas universitarias que aporten al desarrollo tecnológico; se puso de relieve trabajar en el nuevo perfil del profesional que están demandando las empresas, entre otros.

Fuente: http://pac.caf.com/noticia.asp?idn=342

De la gran teoría a la práctica del emprendimiento

La relevancia de los grandes pensadores del management se asume como indiscutible y los ponentes recorren en el mundo en plan de evangelizadores. Sin embargo, ¿cuánto influyen realmente en el terreno del emprendimiento?

Autor: Jennifer P. Roig

Hace semanas se dieron a conocer las posiciones del ránking de Thinkers50 para el año 2011, uno de los indicadores más respetados si se trata de mapear los más influyentes gurús del momento en temas económicos y del management, cuyas ideas y propuestas académicas recorren el mundo y se enseñan y discuten en los programas de administración y negocios de todas partes. Los autores o expertos ranqueados se suponen influyentes en novedosas maneras de administrar las organizaciones con mayor eficiencia. Por eso buena parte de ellos recorren el mundo de invitación en invitación para exponer en conferencias las bases de sus argumentos. Eventos que suelen fijar altas tarifas de acceso.

Sin embargo, para quienes recorren las ciudades de una región como América Latina, salta a la vista que la mayor parte de los emprendimientos nacen en el espacio local, impulsados por pequeños negociantes, productores de bienes o servicios, que apuestan a su idea y prueban suerte, muchas veces sin tener de inicio nociones académicas del gran management.

AméricaEconomía quiso indagar entre emprendedores y académicos hasta qué punto son tan influyentes las grandes teorías, y cuáles pueden ser las bases de un conocimiento esencial que ayude al emprendedor a administrar su proyecto con efectividad.

Conocimiento actualizado, pero sobre bases estables

Entre las más renombradas nociones que ha recogido un ránking como el de Thinkers50 están, por ejemplo, las “five forces” de Michael Porter, el “management by objectives” de Peter Drucker o más recientemente “disruptive innovation” de Clayton Christensen.

Pero, a la hora de valorar el impacto que pueden tener estas nociones en el terreno de la práctica, Albert Fernández, profesor de IESE y director de FINAVE, comenta que en cuanto al management “sí hay una formación básica que se necesita para gestionar exitosamente las organizaciones, pero en un gran porcentaje, es la misma ahora que hace 20 años. Otra cosa es el contenido de los emprendimientos, todo lo que gira alrededor del producto o servicio que presta una empresa y cuánto puede cambiar ese mercado o ese rubro, que pueda exigir del manager una actualización constante de sus conocimientos”.

Por su parte, Eduardo Reyes, gerente de incubación e innovación de IMEET en Chile y profesor de eclass, no resta importancia al aporte de los grandes pensadores, pero sí refuerza también la importancia de los conocimientos de base. “Uno construye sobre pilares y cimientos. Es estimable el aporte de los gurús que aportan un conocimiento nuevo pero, ¿se puede pasar a derivar o integrar sin saber las cuatro operaciones matemáticas básicas? Apreciar mejor estas teorías depende de contar con un fundamento. En el caso de los emprendedores, aunque en la práctica me atrevería a decir que pocos han leído sobre estos autores, porque su aprendizaje se ha cultivado a partir de su experiencia, sí creo que a veces su desconocimiento les conduce a errores inocentes, pero costosos”.

Jorge A. Rodríguez, fundador y CEO de Continuum, agencia de desarrollo de software, con una carrera ya como emprendedor, dice que en sus inicios en este universo del emprendimiento y las startups, no tenía conocimientos de administración como tal, “todo lo he aprendido en el camino, de forma empírica e instintiva”. Con todo, Rodríguez concede gran valor a lo que le aportó su carrera, como la base para usar métodos científicos en la medición o creación de motores de crecimiento, y la capacidad de nutrirse permanentemente de nuevos conocimientos, “hoy con todas las herramientas disponibles no sólo es fácil sino imprescindible practicar la ‘disruptive innovation’, pues con la velocidad del mundo del IT es muy fácil quedarse atrás. Es necesario innovar constantemente. Mi empresa va como por la versión 3.0, luego de la cantidad de veces que hemos tenido que reinventarnos y cambiar nuestros stacks tecnológicos y modelos de negocios, mientras mantenemos la visión inicial”.

No obstante, sí parece notarse que algunas teorías han sido más influyentes que otras, al menos si de emprendimiento se trata. Fernández, por ejemplo, comenta que al revisar planes de negocio de sus alumnos, sí ha encontrado referencias a Océano azul de W. Chan Kim y Reneé Mauborgne -puesto 2 del ránking-, las cinco fuerzas competitivas de Michael Porter -puesto 5-, y los mapas estratégicos de Kaplan y Norton -puesto 14.

Por otro lado, Reyes sugiere la lectura del libro Generación de Modelos de Negocios, de Alex Osterwalder, además de La clave del éxito e Inteligencia intuitiva, ambos de Malcolm Gladwell. Asimismo, Rodríguez resalta algunos títulos que le han resultado esenciales en su crecimiento como emprendedor y CEO, y son Getting Real y Rework, de Jason Fried, The Four Step to the Epiphany y The Startup owner’s manual, de Steven Blank, y por último Lean Startup, de Eric Ries.

Educación superior, ¿imprescindible?

Ha dado mucho que hablar la idea de Peter Thiel, fundador de Paypal, para nombrar sólo la más reconocida de sus empresas. Este defiende la postura de saltarse la universidad y comenzar cuanto antes con el emprendimiento y para ello incluso ha creado una fundación que premia con US$ 100 mil a novedosas y prometedoras ideas de emprendedores potenciales que decidan no entrar a la universidad primero.

Sin embargo, cuando se les pregunta no a los profesores y expertos académicos, sino a los emprendedores, resulta que una amplia cantidad entre ellos no desdeña el valor de lo que aprenden en el aula universitaria. Por ejemplo, Iván Vallejo, el destacado motañista ecuatoriano que devino emprendedor con su marca de ropa Sinox, recordaba que ser graduado de ingeniería le ayudó mucho en los momentos iniciales de su proyecto, cuando elaboraba las presentaciones a los inversionistas, tuvo que concebir los presupuestos o exponía el valor y aporte de sus ideas y el atractivo que podrían tener en el mercado.

Rodríguez, en su caso, rescata “lo que se aprende en la escuela, lo más importante es la continuidad y el hábito del aprendizaje constante, pero también la facilidad de crear redes de contacto, algo nada trivial, porque significa la oportunidad de asociarse o armar equipos con amigos de colegio”.

Juan Felipe Gómez, graduado de MBA en la IE Business School y fundador de los restaurantes colombianos La Perla y Tibetai, suma argumentos a la importancia del paso por la educación superior, “la idea de mi emprendimiento comenzó en la escuela, y más tarde al graduarme nos reunimos con un grupo de amigos y juntamos capital semilla para comprometernos con este proyecto. Buscamos socios que aportaran al negocio con un capital de conocimiento, cada uno con una especialidad distinta que nos ayudara en la administración, entre nosotros tenemos personas enfocadas a la logística, otro a las finanzas, y también alguien que se especializó en consultoría estratégica y análisis de mercado. Sin estudios no creo que debería uno lanzarse”.

Una razón más para considerar muy en serio la inversión universitaria, son las oportunidades que muchas crean para facilitar la interacción entre emprendedores e inversionistas. Los Venture Lab Day de la IE Business School son un ejemplo, como también las TecFair que auspicia la IESE, entre muchas otras instancias semejantes.

Al respecto, Fernández sostiene que “para llevar bien una empresa se precisan de dos tipos de conocimiento. Uno es el del servicio o producto que se ofrece, y el otro, el de management o la gestión. Es cierto que hay emprendedores que han tenido éxito sin pasar por la universidad o los estudios superiores, pero hay muchos otros ejemplos de aquellos que sí lo han hecho”.

Mientras, Reyes llama la atención hacia un elemento que levanta la crítica al ambiente universitario. “Aunque las universidades promueven mucho más la idea de lanzarse con un emprendimiento, todavía son pocas las iniciativas que estimulan la experimentación y más aún, la tolerancia al fallo como medio de aprendizaje. Y capitalizar del error en el emprendimiento es esencial”.

Fuente: http://mba.americaeconomia.com/articulos/reportajes/de-la-gran-teoria-la-practica-del-emprendimiento

La educación, ¿sigue siendo la clave del éxito? Una visión emprendedora

Por Emilio Zevallos

Esta es una pregunta cada vez más relevante ante el paradigma en el que hemos vivido por décadas asociado a la educación como mecanismo de ascenso social. Sobre todo  ahora que se requieren de nuevas habilidades (que no se enseñan) para competir en la economía del conocimiento.

La educación lo que intenta es abrir la mente de las personas no solo hacia contenidos (como lo hace la educación formal), sino a la necesidad de buscar, a formas de analizar la información, de comprenderla asociada a un entorno particular, a extraer de ella enseñanzas y conclusiones, y finalmente a aplicarla (generalmente en un entorno diferente).   Este proceso se encuentra profundamente asociado a la innovación, eje central de la economía del conocimiento, pero también al desarrollo emprendedor contemporáneo.

Un emprendedor que no sabe discriminar la información relevante de la que no lo es, de analizarla y extraer de ella lecciones aplicables a su negocio, no puede ser innovador, y eso lo condena a una situación de subsistencia.  De ahí que la educación es importante en ese sentido, mucho más que los títulos o certificaciones.  El problema parece ser que los responsables de la educación no son conscientes de ello, y siguen pensando en la forma tradicional de educar, que se construyó en una época muy diferente a la actual.  Ahora, las competencias son más importantes que el conocimiento técnico (o al menos tan importantes como),  y esto es muy visible en el caso de los emprendedores.  Además del conocimiento del bien / servicio, el emprendedor requiere de habilidades de liderazgo, comunicación, tolerancia la frustración etc. Y ello no se aprende en la educación formal, o al menos son pocos quienes se preocupan por esos temas.

De ahí que pareciera ser que el problema no se encuentra en el hecho de educarse, sino más bien en los contenidos y las metodologías, que no abonan al desarrollo emprendedor, ni a un espíritu libre y creativo. A veces uno se cuestiona si es más importante abarcar muchos contenidos o más bien centrarse en algunos cuantos, pero a profundidad, tratando de desarrollar competencias de análisis  que más adelante serán útiles para entender cualquier tipo de contenido.

La educación tiene un gran reto:  ya no solo transmitir información, sino herramientas para adquirir conocimientos.

Fuente: http://www.elfinancierocr.com/blog/pymescopio/

Los 10 discursos de graduación más inspiradores de los genios de nuestra era

Entramos de lleno en la época de graduaciones, de estudiantes que terminan sus carreras y que ahora se enfrentan a un sentimiento de miedo e incertidumbre ante el futuro. Una situación en la que, más que nunca, hacen falta palabras inspiradoras y un empujón de otros profesionales que impulsen a perseguir sueños.

Algunos famosos, líderes tecnológicos y genios de nuestra época, como Steve Jobs, J.K. Rowling, Sheryl Sandberg o Jeff Bezos han participado en graduaciones de algunas universidades de estados unidos para aportar su granito de arena e inspirar a estos jóvenes graduados. Y por qué no, también inspirar al resto del mundo con sus palabras. Por eso, Mashable ha seleccionado algunos de los mejores discursos de graduación de la historia con los que prepararse para entrar en el duro mundo laboral.

1. Steve Jobs, Stanford 2005
“No puedes conectar los puntos mirando hacia delante; sólo puedes conectarlos mirando hacia atrás. Por eso, tenéis que confiar en que los puntos os conectarán de alguna manera en el futuro. Tenéis que confiar en algo – vuestro instinto, destino, vida, karma, lo que sea – porque creer en que los puntos se conectarán a lo largo del camino os dará la confianza para seguir a vuestro corazón, incluso cuando te lleva lejos del camino más usado. Y eso marcará la diferencia.

2. Conan O’Brien, Darmouth 2011
“Es nuestra incapacidad para convertirnos en nuestro ideal lo que finalmente nos define y nos hace únicos. No es fácil, pero si aceptas la desgracia y la manejas, el fracaso percibido puede ser el catalizador de una profunda reinvención”.

3. J.K. Rowling, Harvard 2008
“El conocimiento más inteligente y fuerte que ha surgido de los contratiempos significa que estáis, para siempre, seguros en vuestra capacidad para sobrevivir. Nunca os conoceréis a vosotros mismos verdaderamente, o la fuerza de vuestras relaciones, hasta que las hayáis probado en la adversidad”.

4. Sheryl Sandberg, Barnard 2011
“No dejéis que vuestros miedos arrollen vuestros deseos. Dejad que las barreras a las que os enfrentáis – y habrá barreras – sean externas, no internas. La fortuna favorece a los audaces, y os prometo que nunca sabréis de qué sois capaces hasta que lo intentéis”.

5. Stephen Colbert, Northwestern 2011
“La vida es una improvisación. No tienes ni idea de lo que va a pasar después, y la mayoría de las veces vais a hacer las cosas a medida que vais avanzando”.

6. Jeff Bezos, Princeton 2010
“La inteligencia es un don, la bondad es una elección. Los regalos son sencillos, te los dan después de todo. Las elecciones pueden ser duras. Puedes seducirte a ti mismo con regalos si no tienes cuidado, y si lo haces, probablemente será en detrimento de tus elecciones”.

7. Amy Poehler, Harvard 2011
“Busca un grupo de gente que te rete e inspire, pasa mucho tiempo con ellos, y cambiará tu vida. Nadie está aquí hoy por haberlo hecho por sí solo”.

8. Larry Page, Universidad de Michigan 2009
“Sé que parece que el mundo se está desmoronando ahí fuera, pero es realmente un gran momento en vuestra vida para volveros un poco locos, seguir vuestra curiosidad y ser ambiciosos. No abandonéis vuestros sueños. ¡El mundo os necesita a todos!”

9. Ellen DeGeneres, Tulane 2009
“Lo más importante en vuestra vida es vivirla con integridad, y no abandonar ante la presión de los demás – intentar ser algo que no sois. Vivir vuestra vida como una persona honesta y compasiva. Contribuir de alguna manera”.

10. Oprah Winfrey, Stanford 2008
“El secreto que he aprendido para salir adelante es estar abierto a las lecciones, lecciones de la universidad más grandiosa de todas, eso es, el universo mismo”.

Source: http://www.marketingdirecto.com/actualidad/checklists/los-10-discursos-de-graduacion-mas-inspiradores-de-los-genios-de-nuestra-era/

Juegos serios para los negocios: seis títulos con el objetivo de formar a empleados, educar al público o conseguir nuevos clientes

Formar a nuevos empleados o hacer que los trabajadores ya incorporados a la empresa se pongan al día con los diversos cambios de políticas puede ser costoso y consumir una gran cantidad de tiempo, especialmente si los empleados no prestan atención a lo que consideren tareas tediosas. Con la esperanza de reducir los costes y aumentar la eficacia algunas corporaciones y agencias gubernamentales han empezado a usar los, así llamados, juegos serios, cuyo objetivo es hacer que las sesiones de formación sean más fáciles de recordar.


Ribbon Hero 2, un juego experimental de Microsoft Labs, da formación a los usuarios acerca de características de Microsoft Office que a menudo se pasan por alto. Muestra un saludable sentido del humor al presentar al vilipendiado personaje Clippy de Microsoft. Los jugadores ayudan al ahora desempleado Clippy a conseguir un nuevo trabajo completando tareas en programas como Word y PowerPoint.

 

Cold Stone Creamery encargó a Persuasive Games crear Stone City, un juego que enseña a los empleados a servir los tamaños de porción correctos, lo cual es un factor importante a la hora de determinar la rentabilidad de los restaurantes de la cadena de helados. El juego simula distintos escenarios con clientes, como por ejemplo un turno con gran afluencia de personas, mientras que los trabajadores tratan de servir porciones de tamaño adecuado combinadas según las recetas de la compañía. Se modelan las diferencias en la viscosidad entre los distintos sabores, y los trabajadores a lo largo de la empresa pueden competir unos contra otros en la intranet de Cold Stone Creamery para lograr el mayor grado de satisfacción entre los clientes virtuales desperdiciando la menor cantidad de helado.

 

Virtual Bank, de Breakaway, se desarrolló como concepto de prueba para la FDIC de EE.UU., que asegura a los depositantes en Estados Unidos contra la pérdida de su dinero tras el colapso de un banco. Virtual Bank está diseñado para formar a los auditores en la detección de fraudes. Su objetivo es enseñar a los nuevos empleados algunas de las lecciones aprendidas por los auditores retirados que trabajaron durante la crisis de ahorros y préstamos de la década de los 80. En el juego, los jugadores entrevistan al personal del banco y examinan documentos en búsqueda de pistas que revelen fraudes internos.

 

 

Además de dar formación a los miembros existentes de una organización, los juegos también se pueden utilizar para encontrar nuevos miembros. Para sus potenciales reclutas, el Ejército de EE.UU. ofrece America’s Army, un sofisticado shooter en primera persona que se puede descargar gratis o recoger en formato DVD en los centros de reclutamiento. Los jugadores establecen carreras virtuales en el ejército y progresan mediante la realización de misiones junto a otros jugadores en línea. Se hace hincapié en el trabajo en equipo y la obediencia a las reglas de combate. El juego se ofreció por primera vez en 2002. La última versión, lanzada en 2009, permite a los jugadores entrenar a sus personajes para obtener habilidades especializadas y usar armas reales y otros equipos en una variedad de escenarios que se corresponden con las recientes experiencias militares frente a la guerrilla urbana e insurrecciones.

 

IBM creó CityOne como forma de interactuar con los clientes actuales y atraer a clientes potenciales. En este juego, basado en el navegador, el jugador trabaja con un equipo de consultores para guiar a una ciudad a través de una serie de desafíos relacionados con la energía, el agua, el comercio minorista y el sector bancario. El progreso se refleja en puntuaciones que miden el clima de negocios, la felicidad ciudadana y la población a medida que el jugador equilibra las inversiones en, por ejemplo, la infraestructura de redes inteligentes y la gestión de la cadena de abastecimiento, con los costes de capital y mantenimiento.

 

Moonbase Alpha es una creación del programa de educación de la NASA. En este juego gratuito, diseñado para educar al público sobre la exploración espacial, el jugador asume el papel de un astronauta destinado en un pequeño puesto avanzado en la Luna. El puesto es golpeado por un asteroide y el jugador tiene 20 minutos para reparar los sistemas de soporte de vida que han sido dañados por el impacto. El juego, que simula la gravedad reducida y otros aspectos del medio ambiente lunar, permite múltiples forma de salvar la base. Las soluciones más rápidas obtienen calificaciones más altas.

Fuente: http://www.technologyreview.es/read_article.aspx?id=39182