Las PYMES, una prioridad para los iberoamericanos

Por Federico Poli *

Uno de los temas que predominaron en la Declaración de Cádiz de Jefes de Estado y de Gobierno Iberoamericanos reciente fue la problemática de las pymes y su capacidad para potenciar este espacio económico.

Existió el compromiso a nivel gubernamental de cooperar en esta materia de manera renovada y se contó con el compromiso concreto de bancos regionales, como la CAF-Banca de Desarrollo de América Latina y el BID, y el apoyo de organismos multilaterales, como la Cepal y la OECD. Pero no sólo esto, sino que también será uno de los temas centrales de la próxima Cumbre UE Celac de fines de este mes en Santiago de Chile.

Resulta oportuno realizar algunas precisiones sobre la situación de este segmento de empresas en la región para dimensionar el alcance y la problemática de un apoyo como el propuesto. A continuación detallo una visión que se desprende de las discusiones que se realizaron, en distintos foros, durante el año:

  • Las pymes constituyen en América latina las principales fuentes de puestos de empleo; en tanto, la generación de valor agregado se concentra en torno al 70% en las grandes empresas. Esta situación disímil en términos de empleo y producción está denotando la baja productividad de este segmento empresarial y es un rasgo diferencial de la región respecto a los países de la OCDE. Mientras la brecha de productividad en los países de la OCDE entre medianas y grandes empresas no supera los 20 puntos porcentuales, en América latina se ubica por encima de los 50 puntos.
  • La baja productividad y la concentración de la producción y de la exportación en productos agrícolas y materias primas de la región generan que las pymes tengan una participación de sólo el 5% en las exportaciones. La baja productividad determina que los salarios de las pymes sean más bajos que en las grandes empresas, lo que constituye, junto con la concentración de la propiedad, una de las principales causas de la desigualdad social en la región.
  • La inserción en las estructuras productivas globales de las pymes industriales y de servicios en América latina es muy distinta a la de otros países de la OCDE, en los que se hallan en segmentos de producción de series cortas diseñadas según las especificaciones del cliente o en servicios, en que las ventajas determinantes de la competitividad son las flexibilidad y proximidad al cliente. En América latina, la mayoría de las pymes está inserta en áreas de producción estandarizadas con baja intensidad de conocimiento, en las que compiten directamente con la producción a gran escala.
  • La transformación de las economías de América latina en estructuras productivas con mayor valor agregado y contenido tecnológico requiere que las pymes jueguen un papel central en la articulación de las cadenas productivas (mejorando el contenido tecnológico), la creación de empleo de calidad (para mejorar las remuneraciones y la distribución del ingreso), el desarrollo regional (agregar valor en origen a las producciones locales e integrarse con el entramado productivo) y la ampliación  y fortalecimiento de grandes empresas globales y multiibéricas.
  • Por estos motivos, pero también por el impacto que tiene la revolución tecnológica de las TIC y las nuevas tecnologías en el mundo productivo, por el problema que significa el desempleo de los jóvenes y por las consecuencias económicas y sociales que trae aparejada la crisis mundial, se hace inevitable y urgente abordar la temática de las pymes.
  • La condición necesaria para el desarrollo de las pymes es la existencia de un marco de política macroeconómica que genere estabilidad, precios relativos y mercados que aseguren rentabilidad. Dado que el colectivo pyme engloba un conjunto bien heterogéneo de actores con problemáticas distintas (dependiendo de su tamaño, productividad y nivel de maduración institucional), la política pyme debe plantear distintos objetivos e instrumentos acordes para cada uno de los segmentos, siempre apuntando al incremento de la productividad.
  • El problema de la pyme no es el tamaño, sino su aislamiento. La experiencia internacional muestra que las políticas públicas de pymes en los países exitosos se estructuraron en torno a dos ejes: las cadenas de valor y los clusters territoriales. Por un lado, las  cadenas de valor articulan a las pymes y las grandes empresas a través de las relaciones de proveedor y cliente; por otro, el territorio articula la cooperación entre pymes  para la prestación de servicios comunes y aprendizaje.
  • En el caso de los clusters territoriales, se verifica que la creación de mecanismos de cooperación entre pymes que persiguen objetivos comunes es una estrategia idónea para mejorar escala, reducir costos, lograr un mayor peso específico para interactuar con empresas de mayor tamaño y acceder a mercados internacionales. Por su parte, en materia de desarrollo económico, es fundamental la articulación público-privada y un denso entramado de instituciones de servicio a las pymes desde el territorio.
  • Una de las principales razones para que las pymes de los países desarrollados sean más productivas es que se encuentran articuladas, ya sea entre sí (articulación horizontal) o con empresas de mayor dimensión (articulación vertical). En los países desarrollados, entre el 40 y el 60% de las pymes tienen algún tipo de articulación con las grandes empresas, mientras que en un país en vías de desarrollo este porcentaje se encuentra entre 5 y 10%.
  • La articulación pyme-gran empresa se basa en el papel complementario de ambas en el entramado productivo. Las experiencias muestran que la cooperación entre empresas de la misma cadena de valor permite aprovechar al máximo las ventajas comparativas de cada una y aumentar la competitividad de todos los eslabones de la cadena.
  • A pesar de la amplia gama de aspectos y actores que deben atender las políticas pymes, los dos grandes desafíos de éstas en una agenda iberoamericana de desarrollo y prosperidad en el siglo XXI son la formalización de las micro y pequeñas empresas y la internacionalización de las medianas. Por un lado, la baja productividad y la informalidad generan un círculo vicioso y cuando una empresa informal transita por un camino de exclusión e ilegalidad, se hace muy difícil su retorno. En el otro extremo, el salto en el aumento de productividad y competitividad de las medianas empresas sólo es posible con su internacionalización.

*Director de Asuntos Económicos de Segib. Ex subsecretario pyme.

Fuente: http://www.perfil.com/ediciones/2013/1/edicion_744/contenidos/noticia_0011.html

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