Experiencia de una “start-up” española en California

Miguel y su mujer, Flavia, en San Francisco. | M.D.

A continuación un artículo sobre cómo una empresa española llega al Silicon Valley de la mano de Spain Tech Center la iniciativa de Barrabes.biz en San Francisco.

Así aterriza una “start-up” española en California

Por Pablo Romero para elmundo.es

Una buena planificación, algo de ayuda, bastante valor, una dosis de suerte y mucho trabajo. Abrir mercado en el competitivo mundo de Internet no es nada fácil, y llegar a Silicon Valley -centro neurálgico mundial de las tecnología- es casi un sueño. Red Karaoke lo ha conseguido y su cofundador nos cuenta cómo.

Miguel Ángel Diaz Ferreira decidió cruzar el charco el pasado agosto, en busca de financiación y nuevos mercados para su empresa. Red Karaoke es una red social fundada hace cuatro años que ofrece a sus usuarios la posibilidad de cantar, grabarse en vídeo, competir con otros y compartir experiencias.

Su mujer, la actriz y cantante Flavia Scarpa, decidió acompañarle en esta aventura, no exenta de riesgos y dificultades, pero llena de ilusión y expectativas. Ambos están convencidos de que ésta era una oportunidad que no podían dejar escapar.

En esta entrevista, Miguel y Flavia cuentan sus motivaciones, sus proyectos y, sobre todo, sus experiencias personales; toda una guía de consejos para quienes estén pensando en dar el salto a California.

Lo primero de todo, ¿qué es lo que te empujó a lanzarte a EEUU?

La posibilidad de hacer acuerdos mundiales con compañías de carácter global para distribuir Red Karaoke. Algo que puedes hacer en San Francisco, pero desde España es muy complicado. En esta ciudad están las tres cosas que necesito: los responsables de las decisiones, los medios que pueden dar cobertura a lo que hacemos para que estas empresas nos conozcan y valoren, y los inversores que pueden ayudar a hacer realidad esos acuerdos aportando financiación.

Buscar financiación, ¿es complicado en EEUU? ¿Y en España?

Buscar financiación es muy, muy complicado en todas partes. En España hay muchos menos inversores, pero también hay menos proyectos compitiendo por el dinero. En EEUU, en cambio, hay muchísimo dinero para invertir en tecnología, pero el nivel de exigencia y la competencia por hacerse con ese dinero son mucho mayores. Si tuviera que elegir, te diría que es más fácil conseguir (poco) dinero en España. Pero en EEUU, si lo consigues, serán cantidades mucho más grandes y vendrán acompañadas de contactos, consejos y un apoyo que no se puede medir con dinero pero tiene un enorme valor.

Que tú sepas, ¿con qué tipo de ayudas se pueden contar para cruzar el charco?

El ICEX tiene distintos tipos de ayudas a las empresas españolas para salir fuera, dependiendo de tu tamaño, volumen de negocio, lo que quieres hacer, etc.. Es muy, muy recomendable consultar con ellos porque funcionan realmente bien y pueden ayudar mucho, desde a conseguir un contacto hasta con una subvención.

¿Has utilizado alguna de esas ayudas?

Para EEUU hemos optado y conseguido participar como pioneros en una iniciativa llamada Spain Tech Center, que ofrece ayuda a empresas españolas de tecnología interesadas en instalarse en Silicon Valley. No hay ayuda económica, pero dan buenos servicios a precios muy competitivos, e incluyen apoyo y consultoría constante durante el primer año de instalación. En abril también participé en un viaje organizado por el ICEX, Red.es y aDigital para tantear el terreno antes de lanzarme a la aventura americana.

Sobre todo, ¿qué dificultades principales se enfrenta un emprendedor para salir de España?

La primera la falta de financiación: hace falta mucho dinero para salir fuera, y no todo el mundo está dispuesto a irse con un modelo de emprendimiento ‘low cost’ como he hecho yo, dejando atrás las comodidades que pudieras tener. La segunda sería el miedo a lo desconocido, miedo a dar el salto y salir de tu zona de confort: tus contactos, tu gente, tu mercado… La tercera es la burocracia, tanto en el país de destino para conseguir visados, como en España para dejar las cosas organizadas. La verdad es que para irse a emprender tan lejos de casa hay que echarle valor.

¿Cómo está siendo este primer mes desde que llegaste a San Francisco? ¿Qué echas de menos?

Miguel: ¡Está siendo trepidante! Descubrir la ciudad, sus rincones, cómo funciona todo, dónde se compran las cosas, qué zonas evitar… Es todo diferente y eso es divertido, pero todo cuesta el doble de trabajo. Y luego conociendo mucha gente, haciendo nuevos amigos, conociendo a gente en el trabajo y estableciendo nuevas relaciones, asistiendo a eventos… ¡Estoy agotado y los días parecen tener 36 horas!

Echo de menos a mi familia, poder ver a mis sobrinos, los amigos, los compañeros del trabajo… al final es la gente, tu gente. Porque mira, las comidas o bebidas de allí son caras pero las puedes tener aquí si te das un capricho. Pero a la gente no hay forma de sustituirla, y para mí eso es muy duro. También echo de menos a mi gata Bertavisión, que no ha venido, y tumbarme en el sofá de mi casa.

Flavia: Agotador y excitante. Todo está por descubrir: desde dónde hacer la compra, hasta cómo pagar el autobús. Debes aprender todo desde cero, aunque en el fondo no resulta tan complicado: Ventajas de la globalización. Echo de menos a familia, amigos, algo de rutina, a mi gata… y Zara (¡Los precios de España!) y el Mercadona! (¡Lo digo en serio!), jajaja.

¿Cómo te estás adaptando a la ciudad? ¿Y tu mujer?

Miguel: Creo que me estoy adaptando bastante bien y sobre todo muy rápido. Me sorprenden mucho los olores de esta ciudad (casi nunca agradables) y lo mal que funciona aquí todo lo público. Pero en general es un buen sitio para vivir: hay mucha vida cultural, es una ciudad muy bonita, y la gente es muy agradable y abierta. Lo malo es que aún no nos hemos mudado a nuestro apartamento definitivo y eso nos tiene un poco desquiciados, pero ya queda poco.

Mi mujer, Flavia, lo lleva un poco peor porque ella no tiene trabajo aquí, ha tenido que renunciar al suyo (es actriz y cantante) para acompañarme, algo que le agradeceré siempre. Pero bueno, está estudiando inglés y conociendo a mucha gente. Creo que a pesar de que yo trabajo mucho y de todas las incomodidades del cambio, lo lleva bastante bien. Pero que te lo diga ella.

Flavia: Los sanfranciscanos están más que dispuestos a hablar con gente nueva, pero no a hacer amigos. Así que, de momento, estoy conociendo mucha gente, aunque no sé si a largo plazo lograré amistades interesantes. Espero que sí.

La ciudad tiene un tamaño manejable pero el transporte publico es muy malo. Además la gente es más sucia que en Madrid y hay muchos mendigos ‘extremos’ que dan mucha lástima. Esa es la cara mala.

La cara buena es que hay mil actividades culturales y mucha inquietud artística. Así que estaré en mi salsa… ¡en cuanto pueda expresarme mejor en inglés, claro!

Y como mujer de emprendedor, ahora veo claro que este es el sitio donde tenía que estar la empresa. Yo digo que San Francisco es como Hollywood para un actor. No todos tienen que venir, pero si quieres jugar en primera división, éste es el sitio. Se respira WiFi, tecnología, Apple y aplicaciones por todos lados.

No sé cómo se lo tomarán otras esposas o parejas, pero yo sabía que tenía que acompañarle. Es una decisión dura, pero me lo he tomado como una inversión al inglés…. y bueno, qué narices, ¡una gran experiencia! No es un año perdido en mi trabajo, es un año ganado para poder abrirme mercado en producciones de habla inglesa.

¿Por qué has elegido San Francisco en lugar de algún sitio en pleno Silicon Valley, como Palo Alto?

Hay muchísimas razones. La primera, por mi mujer, porque aquí tiene muchas más vida social que en un pueblo aislado como Palo Alto, que es muy bonito pero donde no pasa nada, no hay vida en la calle ni actividades. En San Francisco, Flavia puede tener también oportunidades profesionales. Por otro lado, venir aquí y recorrer 10.000 kilómetros para meterte en un pueblo, pues no tiene mucho sentido. Ya que vienes, al menos tienes que vivir una ciudad tan interesante culturalmente como San Francisco, y disfrutarla al máximo.

Yo entiendo que hay muchos emprendedores que vienen con hijos y deciden irse a pueblos de Silicon Valley por ellos, porque hay mejores colegios. Pero en mi caso, que no tenemos hijos, lo tuvimos clarísimo.

Y si hablamos de trabajo, la verdad es que casi todo ahora en el sector se cuece en San Francisco. En el ‘valle’ están las grandes corporaciones porque no pueden pagar oficinas de gran tamaño en la ciudad, pero la gente más joven quiere vivir y trabajar en San Francisco, y todas las ‘start-ups’ están en San Francisco, y todos los eventos se hacen aquí. Además aquí está también la industria auxiliar con los servicios que necesita cualquier empresa que empieza.

En el tiempo que llevas en San Francisco, ¿cuál es la principal diferencia con Madrid a la hora de trabajar?

La concentración: aquí casi nadie habla en el trabajo. La gente llega muy temprano, hacia las 8 todos estamos trabajando, y normalmente se van a las 17 horas. Yo suelo seguir hasta las 19 y luego sigo en casa un rato más, estos días están siendo muy intensos porque estamos preparando muchos lanzamientos y novedades, y por los nuevos contactos. Pero lo que sorprende es la concentración: aquí no se habla con el de al lado, y el café te lo tomas en tu mesa trabajando, nada de ‘charleta’ de máquina de café. Como casi nadie fuma, tampoco pierden el tiempo en eso. Así que en general, se trabaja lo mismo que en Madrid, pero la calidad del trabajo y la productividad es muchísimo mayor.

Otra diferencia que destaca es que aquí es tremendamente fácil acceder a cualquiera, sin importar el cargo o el puesto: todo el mundo te concede la oportunidad de hablar y explicarte, al menos durante un par de minutos. En España si no tienes un contacto o eres amigo de alguien, chungo. Aquí eso cuenta mucho menos, no digo que no importe porque puede ayudar mucho, pero aún sin contactos puedes abrir muchas puertas. Lo que importa es el talento, tu producto, lo que cuentes, y no quiénes son tus amigos o tu familia.

Está claro que hay muchos preparativos antes de dar el salto. ¿Cómo te confeccionaste tu agenda de contactos en San Francisco? ¿Cuántos y cuáles se necesitan para no ir ‘a pelo’?

Lo que hice fue venir varios meses antes para tantear el terreno y ver si había interés en Red Karaoke. Aproveché la visita para hacer algunos contactos clave en el sector, que me ayudaran a abrir alguna puerta. Yo recomendaría al menos tres contactos: uno bien colocado en tu sector de referencia que pueda abrirte la puerta de posibles partners, otro en el sector del capital riesgo o la inversión, y un tercero bien relacionado con los medios de aquí.

De todos modos, una de las ventajas de Silicon Valley es que la gente está muy dispuesta a ayudarte y a presentarte gente, por lo que es muy fácil hacer contactos. Además, la gente en puestos importantes también es muy receptiva y de fácil acceso si tienes algo interesante que contar.

¿Cuánto te está costando esta aventura? ¿Con qué capital inicial contaste al principio, y con qué ingresos cuentas ahora? En definitiva, ¿hasta qué punto se puede costear uno esta ‘aventura’ sin ser rico y sin arruinarse?

Es una pregunta complicada… Desde luego, venir aquí cuesta mucho dinero, es una inversión importante y hay que tenerlo claro. Yo tengo un buen sueldo de mi empresa, cobro por alguna colaboración periodística, gano dinero dando clases en el Master en Internet Business… y aún así no me llega, así que tengo que tirar de mis ahorros, entre 1.000 y 1.500 euros cada mes. Y rezo para que el dólar no suba, porque entonces me saldrá mucho más caro y quizá me tenga que volver antes de tiempo.

Para hacerse una idea, solo alquilar un apartamento para dos y el seguro médico suponen en torno a 3.500 dólares al mes. A eso le sumas comida, vida social, ropa, teléfono, transporte, formación, asistencia a eventos… es un dineral. Yo llevo ahorrando muchos años y gracias a eso me lo puedo permitir, y espero que pronto la inversión se convierta en ingresos para Red Karaoke y poder ponerme un sueldo que me permita vivir con desahogo sin gastar mis ahorros.

Parece que en Japón os ha ido bien. ¿Crees que os puede ir parecido en EEUU? ¿No son mercados muy diferentes?

En Japón nos ha ido razonablemente bien en audiencia, somos los líderes del sector, y hemos conseguido ‘echar’ a MySpace Karaoke, que tuvo que cerrar. Tenemos en torno a 100.000 usuarios allí. Pero el gran salto esperamos darlo este trimestre porque vamos a lanzar aplicaciones para móviles, y en Japón el 80% de la navegación ‘online’ se hace con el móvil. Ahí es donde deberíamos dar el gran salto y empezar a generar rentabilidad aprovechando el liderazgo, porque hasta ahora los ingresos son muy bajos. También vamos a lanzar aplicaciones para TV conectada con fabricantes asiáticos, y eso también debe darnos un empujón en los ingresos.

¿Qué piensas que es lo peor que te puede pasar en esta aventura?

Lo peor que me podría pasar es que no consigamos que Red Karaoke de el gran salto que esperamos. Que no consigamos convencer con nuestros productos al mercado americano, y tras haber invertido mucho dinero y un año de nuestras vidas, tengamos que volver a casa y quizá incluso cerrar la empresa. Éste es un riesgo real, con esto nos lo estamos jugando todo y no hay término medio: o triunfamos o fracasamos. Pero aún así habremos aprendido mucho en el proceso.

Y para no ponernos trágicos, ¿qué es lo mejor que te puede pasar?

Lo mejor sería que acertemos con los productos y los consumidores americanos adoren Red Karaoke, y eso nos permita obtener ingresos o inversión suficiente para seguir creciendo en otras partes del mundo. Los siguientes objetivos si esto sale bien serán China y Brasil.

Cosas que hay que llevarse:

Ganas de aprender.

Apertura mental para aceptar y entender otras culturas.

Grandes dosis de paciencia para los malos ratos, que siempre los hay.

Córtate el pelo antes de venir, ¡¡aquí es carísimo!!

Traete a tu pareja, necesitarás su apoyo. Pero cuídala mucho para que también disfrute el cambio, o de lo contrario puedes tener problemas serios.

Cosas que hay que dejar cuando te vas:

Complejos. Déjalos en casa, los españoles somos perfectamente capaces de competir aquí.

Prejuicios, especialmente prejuicios clasistas: aquí no cuenta tu familia, cuenta tu talento.

Timidez. Aquí todo el mundo es muy abierto y de fácil acceso, ser tímido no sirve.

No cargues con gadgets y tecnología, aquí son muy baratos.

El tabaco. Aprovecha el cambio y deja de fumar, aquí está muy mal visto.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/10/14/navegante/1318588970.html

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