En Centroamérica, la Corporación Financiera Internacional lanza el Programa Business Edge para PYMES

El brazo privado del Banco Mundial tiene una cartera en Centroamérica de casi US$1,500 millones a la vez que su vicepresidenta presenta en la región un nuevo programa de apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa.

La Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en inglés) pisa fuerte en Centroamérica y con un nuevo rostro social. En los últimos dos años abrió oficinas en Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala a la vez que lanzó recientemente en la región su programa de formación empresarial para las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES), Business Edge.

Este programa consiste en 37 talleres de gerencia en cinco temas claves: dirección de Marketing, gestión de RRHH, gerencia, gestión financiera y productividad personal. IFC ofrece desde el 2003 este programa en más de 15 países de África, Asia y América Latina, con énfasis en la cobertura de mercados locales, así como fomentar la participación de las empresas que tienen a mujeres como propietarias.

La vice presidenta de Servicios de Asesoría del IFC, Rachel Kyte, visitó Centroamérica recientemente promocionando este programa en la región, enfocado en apoyar a las PYMES a aprovechar la apertura económica.

Kyte dirige a más de 1,000 asesores en 84 oficinas ubicadas en 66 países alrededor del mundo. Ella es vice presidenta desde el 2008 y recientemente ha enfocado los servicios de asesoría de IFC en el la obtención de impactos medibles en el mejoramiento de las condiciones de las personas más pobres y en los retos medioambientales.

Lidera los esfuerzos de IFC en modelos de negocios inclusivos, por ejemplo, aquellos que privilegian la participación de la mujer. Asimismo encabezó la adopción de los Objetivos de Desarrollo de IFC, el primer juego de objetivos de desarrollo específicos para el sector privado.

Desde el 2004, Kyte trabajó como Directora de Medioambiente y Desarrollo Social de IFC, posición desde la cual dirigió los esfuerzos para el desarrollo de nuevos estándares de desempeño sostenible.

Estas normas son ahora un punto de referencia global, demostrando el liderazgo de IFC en el negocio sostenible e ilustrando que mejorando el medioambiente y el desarrollo social se puede mejorar el funcionamiento financiero en mercados emergentes.

Kyte se unió al IFC en el 2000 en la oficina del Ombudsman. Antes de eso fue miembro del consejo directivo del World Concervation Union, ocupó posiciones de elección popular en Europa y fundó organizaciones no gubernamentales enfocadas en mujeres, medioambiente, salud y derechos humanos.

Posee un máster en relaciones internacionales de la Fletcher School of Law and Diplomacy y un bachelor en política e historia de la University of London. En su paso por Tegucigalpa Kyte conversó con Estrategia y Negocios:

EyN: ¿Cuáles son los objetivos de Business Edge y cuantas PYMES han sido capacitadas por este programa en Centro América y el Caribe?

Rachel Kyte: Para lograr la mayor integración de las economías en América Central y el Caribe es necesario abrir nuevos mercados y crear más oportunidades para muchas pequeñas empresas. Pero también está aumentando la competencia. El programa de IFC, Business Edge, ayuda a empresarios a construir las habilidades que necesitan para competir en una economía cada vez más globalizada, ayudando a aumentar las oportunidades para las empresas locales. Nuestra asociación con CRECERH, EduSystems y UNITEC para ofrecer el programa Business Edge en Honduras es parte importante de la estrategia de IFC para apoyar a pequeñas empresas en el país y fortalecer las bases para un crecimiento económico sostenible.

En Honduras, la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo formal es muy baja. Esta es una oportunidad que podría ser aprovechada por el país; IFC busca ayudar a asegurar el apoyo a los negocios conducidos por mujeres y a ampliar el acceso para financiar a las mujeres y sus negocios. Invertir en las mujeres y ayudarlas a superar los retos que impiden a muchas a alcanzar su potencial económico, puede desempeñar un papel central en generar un crecimiento económico sostenible y más equitativo. El equipo de IFC en la región está particularmente comprometido a promover el programa Business Edge como una manera de ayudar a las mujeres empresarias a acceder el apoyo que necesitan para competir más eficazmente en el mercado. En Haití, de los 950 empresarios que hasta ahora han aprovechado nuestro programa de Business Edge, el 40 por ciento han sido mujeres y en Honduras, el 60 por ciento son mujeres. Estos números son alentadores y nuestro equipo se ha comprometido a elevarlos más.

EyN: ¿Pero específicamente en Honduras que impactos ha alcanzado este programa, en cuanto a número de empresas?

RK: IFC introdujo Business Edge en Honduras en el 2010. El programa ha llegado a cerca de 300 empresarios en Honduras solo durante el año pasado, y más del 95 por ciento de los participantes se han mostrado muy satisfechos con el programa. Los participantes han valorado especialmente el carácter interactivo de las sesiones y la facilidad de la aplicación de los conocimientos y habilidades que se aprenden en el programa, para su trabajo diario. Esperamos que Business Edge tenga un fuerte impacto positivo en la economía, ya que las PYMES representan más del 80 por ciento del empleo total en el país.

En América Latina y el Caribe, hasta ahora hemos implementado Business Edge en Haití, Bolivia y Honduras. Nos gustaría ayudar a mejorar la capacidad de los proveedores de servicios de capacitación en Honduras, para que pueden ofrecer más cursos y más eficazmente. Nuestro objetivo es hacer 1.000 talleres de capacitación de gestión para PYMEs en los próximos dos años.

EyN: Además de este programa, ¿Cuáles son las principales actividades de IFC en Centroamérica?

RK: El éxito de muchas empresas en América Central depende de su capacidad para ampliar sus mercados y lograr economías de escala. Por lo tanto, promover la integración regional es uno de los pilares fundamentales de la estrategia de IFC en la región. En los últimos dos años, hemos fortalecido enormemente nuestras inversiones y servicios de asesoría en América Central, enfocándonos en el sistema financiero, infraestructura, agricultura y sectores de servicios. Nuestra mayor actividad y presencia demuestra nuestro firme compromiso con la región. Nos vemos como socios a largo plazo, y estamos comprometidos a trabajar con el sector privado para fomentar un crecimiento económico más fuerte y más sostenible.

EyN: ¿De qué otra forma apoya IFC a las PYMES para garantizar el desarrollo sostenible en la región? ¿Es cierto que tradicionalmente, IFC ha trabajado solamente con grandes empresas?

RK: Las pequeñas y medianas empresas son la base para el crecimiento económico y una fuente importante de empleo en toda América Central y el Caribe, y apoyarlas es eje central de la estrategia de IFC. Trabajamos estrechamente con las instituciones financieras para desarrollar nuevos productos que satisfacen las necesidades de las empresas más pequeñas, canalizando financiamiento a los empresarios a través de intermediarios financieros y asesorando a los gobiernos, reguladores y asociados del sector privado sobre cómo crear un entorno propicio para las empresas más pequeñas prosperar mejor.

EyN ¿Pero en Honduras lo que se ha conocido son inversiones de IFC con grandes empresas como Textiles Rio Lindo por ejemplo?

RK: El trabajo de IFC beneficia a todas las empresas, ya sean grandes o pequeñas. Un buen ejemplo es nuestro programa de mejora del clima de inversiones, que se centra en optimizar los procesos normativos y flexibilizar las regulaciones de negocios. Los procedimientos engorrosos  tienen un impacto desproporcionado sobre las PYME, ya que la mayoría de los propietarios de pequeñas empresas no tienen los recursos para contratar abogados, contadores u otro tipo de apoyo que les ayude a navegar en el proceso.

Otro ejemplo es nuestro trabajo con micro-financieras. Estamos trabajando con instituciones como ODEF Financiera para ayudar a expandir los servicios financieros a las regiones más pobres de Honduras y en particular a las mujeres empresarias. Aunque las micro y pequeñas empresas generan más del 60 por ciento de empleo en Honduras, aproximadamente el 80 por ciento de ellas nunca han recibido un préstamo. Ayudando a los pequeños empresarios a acceder al crédito que necesitan para ampliar sus negocios, esperamos generar un impacto importante en el empleo y el crecimiento económico.

EyN: ¿Cree que el sector privado en CA es suficientemente dinámico para contribuir al desarrollo sostenible de la región?

RK: Las pequeñas y medianas empresas son el motor principal para el crecimiento económico en Centroamérica. Fomentando las capacidades de las empresas más pequeñas, ayudándoles a obtener financiamiento y facilitando su acceso a los mercados regionales ayudará a crear un sector privado muy dinámico que ayudará a impulsar aún más la economía de la región.

Fuente:  http://www.estrategiaynegocios.net/finanzas/Default.aspx?option=24459

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