América Latina y el Caribe reclaman una mayor inversión en innovación

La innovación —en particular la inversión en investigación y desarrollo—, es la clave para promover la competitividad, la productividad y el crecimiento a largo plazo, más allá de la simple acumulación de capital físico y humano en una economía global en rápido crecimiento.

América Latina y el Caribe no han invertido lo suficiente en innovación, en comparación con las actuales tendencias mundiales y se encuentra a la zaga de las economías más avanzadas y de las economías emergentes con rápido crecimiento como China, India y Corea del Sur. El éxito de la región se ve limitado por falta de inversión en innovación.

Diálogo Regional

“A pesar del auge de los últimos años, América Latina y el Caribe padecen un problema crónico de crecimiento. Pero el crecimiento de la pobreza en la región no se debe a un problema de inversión en general, la región tiene un problema de baja productividad. De hecho, la evidencia empírica muestra una fuerte correlación entre inversiones en innovación y crecimiento”, dijo Santiago Levy, vicepresidente de sectores y conocimiento del BID, durante la conferencia celebrada recientemente sobre Diálogo Regional de Política: Red de Ciencia, Tecnología e Innovación, Incentivos para la Inversión Privada en Investigación y Desarrollo y en Innovación Empresarial.

Para los países de América Latina y el Caribe, ahora más que nunca, la innovación es fundamental para afrontar los retos del bajo crecimiento económico y la escasa productividad.

En este contexto, el BID reunió a políticos de 19 países y representantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y la Organización de Estados Americanos (OEA), para discutir políticas efectivas, herramientas e incentivos para promover la innovación empresarial en la región.

Déficit en investigación y desarrollo en el sector privado

La inversión en investigación y desarrollo ha venido creciendo sostenidamente en la mayoría de las economías industrializadas, alcanzando el 2,29 por ciento del PIB en 2007, y también sustancialmente en China. Por otro lado, América Latina sigue invirtiendo significativamente menos que estas economías, de acuerdo al Compendio Estadístico 2010 del BID de los indicadores de Ciencia, Tecnología e Innovación en América Latina y el Caribe.

Además de los países de la OCDE, el sector privado es la principal fuente de más rápido crecimiento den el financiamiento de investigación y desarrollo, representando el 65 por ciento del total de inversiones en I+D. En América Latina y el Caribe, la participación del sector privado representa sólo el 40 por ciento y la financiación de investigación y desarrollo sigue concentrada en las instituciones públicas.

El sector privado puede desempeñar un papel importante en el sistema de innovación de un país mediante la transformación de ideas y conocimientos en nuevas ventajas económicas —como crecimiento mayor de la productividad, apertura de nuevos mercados y mayores cuotas de mercado. Esto genera un impacto económico positivo en su conjunto. En cambio, cuando la inversión en investigación y desarrollo se concentra principalmente en el sector público, su impacto en la productividad y la competitividad de la economía puede ser menos importante.

Políticas de Promoción de Investigación y Desarrollo e Innovación Empresarial

La falta de financiamiento del sector privado para promover la innovación en la región es causada principalmente por las fallas propias del mercado y que impiden proporcionar financiación e incentivos efectivos y suficientes para la innovación. Para enfrentar el problema del fracaso del mercado en este aspecto, varios países de la región han implementado políticas para proporcionar incentivos financieros, tales como subsidios y créditos fiscales al sector privado. Al compartir los riesgos, los gobiernos alientan a las empresas a invertir en investigación y desarrollo.

Por ejemplo, Chile está desarrollando un programa flexible de investigación y desarrollo en base a beneficios fiscales, lo cual favorece a las PYME, fomenta a su vez la cooperación internacional y está disponible por un máximo de 10 años. “Asimismo, en mayo de este año iniciamos un programa de ayuda directa para facilitar la comercialización de los resultados en investigación y desarrollo a través de intermediarios técnicos en los mercados globales. A finales de este año esperamos contar con 95 programas con un presupuesto de US $ 8,5 millones. Chile tiene una tasa de crecimiento del 6 por ciento debido principalmente a una mayor productividad y competitividad, y que se ha logrado a través de programas de innovación de calidad y emprendimiento”, dijo Conrad von Igel, jefe de la división de innovación del ministerio de economía de Chile.

La Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación ( SENACYT ) de Panamá invierte rigurosamente en el desarrollo del capital humano y de los centros de investigación y otorga asimismo donaciones y asistencias técnicas a los empresarios innovadores en todos los niveles, como parte de su renovada estrategia nacional de ciencia, tecnología e innovación, la cual fue creada en colaboración con destacados expertos de diversas organizaciones académicas, empresariales, gubernamentales y civiles.

El ministro de finanzas de Uruguay, Fernando Lorenzo, destacó a su vez la importancia del papel del sector privado en los programas de innovación que son financiados con fondos públicos. “Si hay suficiente capacidad de investigación y desarrollo en el sector privado, los recursos públicos pueden estimular la producción industrial, reducir costos y aumentar las oportunidades de innovación en las empresas. También es muy importante colocar la agenda de innovación en el núcleo de la estrategia de desarrollo nacional con un mecanismo financiero que no se vea afectada por los altibajos de la economía”, agregó Lorenzo.

Es necesario mejorar los datos sobre innovación

En relación a la obtención de recursos financieros, los responsables políticos coincidieron en la urgente necesidad de crear estadísticas confiables, oportunas y contextualizadas que midan el rendimiento de la innovación. Datos basados en evidencias permitirían la comparación rigurosa con otros sectores y ayudarían a asegurar una participación equitativa en la asignación de presupuesto para la ciencia y la tecnología en los ministerios y atraer inversiones del sector privado. Además, sólo a través de estadísticas sólidas, los responsables políticos pueden diseñar e implementar a largo plazo diversas estrategias de innovación.

Conclusión y próximos pasos

Los sectores de innovación de cada país se encuentran en un nivel diferente de desarrollo. Mientras que algunos países como Brasil, Chile, Argentina y México tienen industrias avanzadas de innovación que son competitivas en el mercado mundial, otros todavía están en el proceso de identificación de sus respectivos nichos en el mercado.

A pesar del contexto variado, los formuladores de políticas coinciden en que es necesario incorporar la innovación en sus respectivas estrategias nacionales de desarrollo económico como un área clave de cooperación entre los formuladores de políticas, las agencias gubernamentales, el sector privado, el mundo académico y la sociedad civil. Las políticas públicas también tienen que articular el papel de cada actor para coordinar eficazmente los esfuerzos conjuntos que permitan crear un entorno favorable y positivo para promover el desarrollo de la innovación.

El BID continuará apoyando el diálogo entre los países en relación a la innovación, en colaboración con otras organizaciones internacionales, como la OCDE, la CEPAL y la SEGIB para explorar colectivamente los desafíos y las oportunidades que permitan promover el desarrollo de las innovaciones para aumentar la productividad y estimular el crecimiento económico.

El BID como catalizador de la innovación

El diálogo fue organizado por la división de Ciencia y Tecnología del BID, que apoya a los países latinoamericanos y del Caribe a convertirse en economías basadas en el conocimiento a través de una mayor inversión en ciencia, tecnología e innovación, como un medio para mejorar la productividad y reducir la pobreza y la desigualdad en la región. Un ejemplo de un reciente proyecto incluye un préstamo de US $ 200 millones a Argentina para apoyar la ciencia y la innovación tecnológica en sectores estratégicos de la economía del país, como la agroindustria, energía, salud y medio ambiente. Para más información, visite la página web de Ciencia y Tecnología del BID.

Fuente:http://www.iadb.org/es/noticias/articulos/2011-08-10/bid-apoya-mayor-inversion-en-innovacion,9463.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: