Steve Jobs, sus siete secretos de innovación

Conozca algunas de las claves que explican el éxito alcanzado por uno de los fundadores de la firma Apple, elaborados por el especialista en comunicación Carmine Gallo.

Steve Jobs, el CEO de Apple, es un personaje que cautiva. No solo fue capaz de cofundar la compañía, sino que además supo rescatarla de las tinieblas y transformarla en una de las firmas más innovadoras del planeta. Pero nada es casualidad. Parte de su éxito se fundamenta en siete principios que pasamos a revelar.

El coach especializado en comunicación, Carmine Gallo, realizó numerosas entrevistas a empleados de Apple, expertos y analistas, e incluso analizó los discursos del propio Steve Jobs en los últimos años. Con el material en la mano, elaboró una lista con siete claves que explican el éxito logrado por este ejecutivo y que fueron desarrollados en el libro “The Innovation Secrets of Steve Jobs”, disponible en Amazon.

A continuación, le presentamos una breve descripción de cada mandamiento del CEO de Apple.

1.- Haz lo que amas: En todo momento, para lograr el máximo desempeño las personas deben hacer lo que les apasiona. Sin pasión no puede haber creatividad y sin creatividad no hay pasión. Aunque no siempre se sepa cuál es el destino certero, si se sigue lo que dice el corazón, usualmente las cosas resultan bien.

Alguna vez, Steve Jobs dijo a un grupo de empleados que “la gente con pasión puede cambiar el mundo para mejor”. Para el titular de Apple esto es ly, por lo que ha seguido a su corazón toda su vida y la pasión ha marcado la diferencia. Es muy difícil tener ideas nuevas y creativas, si no eres un apasionado de los avances de una sociedad en movimiento.

2.- Deja tu marca en el universo: Las grandes innovaciones requieren de muchas personas para que se puedan convertir de ideas a productos o servicios reales. Se deben desarrollar grandes visiones para poder incentivar a las personas a que entreguen todos sus conocimientos y permitan concretar la innovación. Una forma de inspirar a la gente es convencerlos que pueden dejar una marca en el universo.

El mejor ejemplo de ello ocurrió por el año 1976, cuando Jobs tenía una visión de poner un computador en las manos de la gente común. Años después nacía Macintosh, que cambiaba la forma de interactuar con los computadores.

 3.- Acelera tu cerebro: Es clave estar siempre en la búsqueda de experiencia nuevas. La innovación no es más que atar cabos sueltos y generar relaciones entre elementos que usualmente no parecen estar relacionados. El exponerse a situaciones y lugares nuevos ayuda en este proceso.

La filosofía Jobs dice que “la creatividad es conectar las cosas” y conectar las cosas significa buscar inspiración en otras industrias. Por ejemplo, en varias ocasiones, Jobs ha encontrado la inspiración en la meditación zen, en una visita a la India, en un aparato eléctrico o en una cadena hotelera. A su juicio, esto no es “robar” las ideas de otros sino usar ideas de otras industrias para inspirar tu propia creatividad.

4.- Vende sueños, no productos: ¿Cual es la diferencia entre un Apple Store y un Best Buy? Best Buy vende cajas de metal. El Apple Store te ofrece una experiencia de compra. Apple no se define como un vendedor de tecnología, sino que se ven como un habilitador que ofrece herramientas a las personas para poder potenciar toda su creatividad.

Jobs cree que la gente que adquiere sus productos no son simples consumidores, sino personas con esperanzas, sueños y ambiciones. Y es por eso que la firma fabrica productos para ayudar a las personas a alcanzar sus sueños.

5.- Decir no a 1.000 cosas: Una clave en el trabajo es que es importante lo que haces, pero también lo que no haces. El diseño muchas veces se mejora al remover elementos. Es importante preguntar ¿por qué? y no ¿cómo? El caso del Iphone, en lugar de preguntar ¿cómo mejoramos el teclado en un smartphone? se preguntó ¿por qué tienen teclados los smartphones? Esta pregunta muchas veces lleva a simples y elegantes diseños. Para poder enfocar los mejores recursos a las cosas más importantes, se deben ignorar ideas “buenas” que no son las mejores.

Jobs se siente tan orgulloso de lo que hacen, como de lo que no realizan. Él se ha comprometido a crear productos con un diseño simple y ordenado y ese compromiso se extiende más allá de los productos, desde el diseño del iPod y iPad hasta el embalaje de los productos de Apple o la funcionalidad de su sitio web, etc. En el mundo de Apple, la innovación significa eliminar lo innecesario.

6.- Ofrece experiencias maravillosas: En Apple es importante sorprender al cliente, darle algo más de lo que esperan. Para lograrlo se deben tener en cuenta sus necesidades y adelantarse a todo lo que puedan requerir. Los Apple Store cuentan con “Genius” que usualmente saben todo lo que un cliente puede necesitar. Esta idea es tomada de la cadena de Hoteles Marriot y su equipo de bienvenida. Una marca debe ofrecer una experiencia única y no puede tener miedo de incorporar estrategias de otras industrias para lograrlo.

Por esta razón la tienda de Apple se ha convertido en el mejor vendedor del mundo gracias a la introducción de innovaciones sencillas que cualquier empresa puede adoptar. El objetivo es conectarse con los clientes y enriquecerles la vida.

7.- Domina el mensaje: Puedes tener la mejor idea, pero si no sabes contarla puede pasar al olvido. Y acá Steve Jobs es un maestro. Debe ser uno de los narradores corporativos más atractivos del mundo, ya que cada lanzamiento de un producto se transforma en toda una experiencia. El CEO de Apple está convencido que uno puede tener la idea más innovadora del mundo, pero si no puede entusiasmar a la gente con ella, no importa.

Y para poder lograr innovar se deben poder contar historias. Es necesario poder transmitir la visión que se tiene de una manera impactante para lograr el apoyo que permita materializar lo que se tiene en mente.

Al finalizar, dejamos una presentación con los siete secretos de innovación de Steve Jobs.

Reaping the Rewards 0f Risk-Taking

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SINCE Steven P. Jobs resigned as chief executive of Apple last Wednesday, much has been said about him as a peerless corporate leader who has created immense wealth for shareholders, and guided the design of hit products that are transforming entire industries, like music and mobile communications.

All true, but let’s think different, to borrow the Apple marketing slogan of years back. Let’s look at Mr. Jobs as a role model.

Above all, he is an innovator. His creative force is seen in products like the iPod, iPhone and iPad, and in new business models for pricing and distributing music and mobile software online. Studies of innovation come to the same conclusion: you can’t engineer innovation, but you can increase the odds of it occurring. And Mr. Jobs’s career can be viewed as a consistent pursuit of improving those odds, both for himself and the companies he has led.Mr. Jobs, of course, has enjoyed singular success. But innovation, broadly defined, is the crucial ingredient in all economic progress — higher growth for nations, more competitive products for companies, and more prosperous careers for individuals. And Mr. Jobs, experts say, personifies what works in the innovation game.

“We can look at and learn from Steve Jobs what the essence of American innovation is,” says John Kao, an innovation consultant to corporations and governments.

Many other nations, Mr. Kao notes, are now ahead of the United States in producing what are considered the raw materials of innovation. These include government financing for scientific research, national policies to support emerging industries, educational achievement, engineers and scientists graduated, even the speeds of Internet broadband service.

Yet what other nations typically lack, Mr. Kao adds, is a social environment that encourages diversity, experimentation, risk-taking, and combining skills from many fields into products that he calls “recombinant mash-ups,” like the iPhone, which redefined the smartphone category.

“The culture of other countries doesn’t support the kind of innovation that Steve Jobs exemplifies, as America does,” Mr. Kao says.

Workers of every rank are told these days that wide-ranging curiosity and continuous learning are vital to thriving in the modern economy. Formal education matters, career counselors say, but real-life experience is often even more valuable.

An adopted child, growing up in Silicon Valley, Mr. Jobs displayed those traits early on. He was fascinated by electronics as a child, building Heathkit do-it-yourself projects, like radios.

Mr. Jobs dropped out of Reed College after a semester and trekked around India in search of spiritual enlightenment, before returning to Silicon Valley to found Apple with his friend, Stephen Wozniak, an engineering wizard. Mr. Jobs was forced out of Apple in 1985, went off and founded two other companies, Next and Pixar, before returning to Apple in 1996 and becoming chief executive in 1997.

His path was unique, but innovation experts say the pattern of exploration is not unusual. “It’s often people like Steve Jobs who can draw from a deep reservoir of diverse experience that generate breakthrough ideas and insights,” says Hal B. Gregersen, a professor at the European Institute of Business Administration, or Insead.

Mr. Gregersen is a co-author of a new book, “The Innovator’s DNA” (Harvard Business School Press), based on an eight-year study of 5,000 entrepreneurs and executives worldwide. His two collaborators and co-authors are Jeff Dyer, a professor at Brigham Young University, and Clayton M. Christensen, a professor at the Harvard Business School, whose 1997 book “The Innovator’s Dilemma” popularized the concept of “disruptive innovation.”

The academics identify five traits that are common to the disruptive innovators: questioning, experimenting, observing, associating and networking. Their bundle of characteristics echoes the ceaseless curiosity and willingness to take risks noted by other experts. Networking, Mr. Gregersen explains, is less about career-building relationships than a search for new ideas. Associating, he adds, is the ability to make idea-producing connections by linking concepts from different disciplines — intellectual mash-ups.

“Innovators engage in these mental activities regularly,” Mr. Gregersen says. “It’s a habit.”

Innovative companies, according to the authors, typically enjoy higher valuations in the stock market, which they call an “innovation premium.” It is calculated by estimating the share of a company’s value that cannot be accounted for by its current products and cash flow. The innovation premium tries to quantify investors’ bets that a company will do even better in the future because of innovation.

Apple, by their calculations, had a 37 percent innovation premium during Mr. Jobs’s first stint with the company. His years in exile resulted in a 31 percent innovation discount. After his return, Apple’s fortunes improved gradually at first, and improved markedly starting in 2005, yielding a 52 percent innovation premium since then.

There is no conclusive proof, but Mr. Gregersen says it is unlikely that Mr. Jobs could have reshaped industries beyond computing, as he has done in his second stint at Apple, without the experience outside the company, especially at Pixar — the computer-animation studio that created a string of critically and commercially successful movies, like “Toy Story” and “Up.”

Mr. Jobs suggested much the same thing during a commencement address to the graduating class at Stanford in 2005. “It turned out that getting fired from Apple was the best thing that could have ever happened to me,” he told the students. Mr. Jobs also spoke of perseverance. “Sometimes life hits you in the head with a brick,” he said. “Don’t lose faith.”

Mr. Jobs ended his commencement talk with a call to innovation, in one’s choice of work and in life. Be curious, experiment, take risks, he said. His admonition was punctuated by the words on the back of the final edition of “The Whole Earth Catalog,” which he quoted: “Stay hungry. Stay foolish.”

“And,” Mr. Jobs said, “I have always wished that for myself. And now, as you graduate to begin anew, I wish that for you.”

Fuente:  http://www.nytimes.com/2011/08/28/technology/steve-jobs-and-the-rewards-of-risk-taking.html?pagewanted=1&_r=1&sq=steve%20jobs&st=cse&scp=2

Fuente:  http://www.innovacion.cl/noticia/steve-jobs-sus-siete-secretos-innovaci%C3%B3n

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