Banco Mundial publicó el informe Doing Business 2015

http://www.worldbank.org/content/dam/Worldbank/doing-business-fy14-spanish.jpgSingapur encabeza la lista de las economías más favorables a la actividad empresarial en el mundo, mientras que cinco países de África al sur del Sahara están entre los 10 que más han mejorado, según la clasificación de Doing Business 2015 del Grupo Banco Mundial.

El duodécimo informe anual determina que las 10 economías con ambientes regulatorios más propicios para la actividad empresarial son: Singapur, (i) Nueva Zelandia, la Región Administrativa Especial de Hong Kong (China), Dinamarca, (i) la República de Corea, (i) Noruega, (i) Estados Unidos, (i) el Reino Unido, (i) Finlandia (i) y Australia.

Las 10 economías que más han mejorado desde el año anterior son: Tayikistán, (i) Benin, (i) Togo, (i) Côte d’Ivoire, (i) Senegal, (i) Trinidad y Tabago, la República Democrática del Congo, (i) Azerbaiyán, (i) Irlanda y los Emiratos Árabes Unidos.

Los países de África al sur del Sahara (i) aplicaron el mayor número de reformas regulatorias —75 de 230 en todo el mundo— mientras que la emergente región de Europa y Asia central (i) tuvo el mayor porcentaje de naciones que han mejorado. El progreso ha sido desigual en Oriente Medio y Norte de África, (i) con Siria, (i) —un país afectado por conflictos—, situado en los últimos lugares. Por su parte, Asia meridional (i) puso en práctica el menor número de reformas.

Aunque el 80 % de los países incluidos en el estudio mejoraron sus regulaciones empresariales el año pasado, solo alrededor de un tercio ascendió en la clasificación general. Sin embargo, la diferencia entre los que tuvieron mejor y peor desempeño sigue reduciéndose a medida que las naciones mejoran el clima para los negocios, dijo Rita Ramalho, gerente del proyecto Doing Business.

“Es más fácil hacer negocios este año que el año pasado, que hace dos años o que hace una década”, señaló. “Vemos que las economías situadas en las clasificaciones más bajas están implementando reformas de forma más intensa, de modo que están acercándose a las economías que han tenido mayores progresos”.

En 2005, por ejemplo, el tiempo promedio para la transferencia de propiedades en los países con peor puntuación era de 235 días y en los países mejor clasificados de 42 días, o sea una diferencia de 193 días. La brecha se ha reducido ahora a 62 días (alrededor de 90 días para los peor clasificados y menos de 40 para los mejor clasificados).

El informe mide la facilidad de hacer negocios en 189 economías sobre la base de 11 regulaciones empresariales, que incluyen: la apertura de un negocio, la obtención de crédito, la obtención de electricidad y el comercio transfronterizo. No obstante, no abarca la totalidad de las preocupaciones de las empresas, como la seguridad, la estabilidad macroeconómica o la corrupción.

La publicación de este año, “Doing Business 2015: Going Beyond Efficiency” (Más allá de la eficiencia), usa una nueva metodología y analiza nuevos datos relacionados con tres temas: la resolución de la insolvencia, la protección de los inversores minoritarios y la obtención de crédito.

Por esa razón, el informe no se puede comparar en forma directa con el del año pasado, agregó. (Las clasificaciones de 2014 han sido recalculadas en base a la nueva metodología y están disponibles en el sitio web).

“Hacer negocios depende, por lo general, de la eficiencia de las regulaciones: cuán rápido, cuán barato, cuán fácil resulta completar una transacción. Pero ahora también queremos medir la calidad” de las regulaciones, indicó.

Nuevos datos revelan que la eficiencia y la calidad regulatoria están estrechamente relacionadas. “Vemos una alta correlación entre las dos. Los países que lo hacen rápidamente y con menores costos es probable que también lo hagan bien”, señaló Ramalho.

El indicador de la resolución de la insolvencia, por ejemplo, se centraba anteriormente en la eficiencia del sistema judicial de quiebras. El informe de este año examina la fortaleza del sistema legal subyacente que rige la insolvencia y si las leyes siguen buenas prácticas. Los países con una calificación baja en este indicador a menudo tienen leyes anticuadas o carecen por completo de una legislación de insolvencia. Algunas naciones tienen buenas leyes en el papel, pero no las aplican de manera eficiente. Sin embargo, sin la existencia de un proceso de insolvencia que funcione bien, es más difícil para los empresarios conseguir financiamiento y menos probable que corran el riesgo de fracasar o aventurarse en un nuevo negocio, dijo Ramalho.

“Nadie, mirando hacia el futuro, abriría un negocio si es muy difícil cerrarlo”, agregó Ramalho. “El fracaso forma parte de la vida, por lo tanto uno quiere tener un sistema legal que claramente aborde cómo afrontar eso”.

El informe 2015 incluye, además, datos de dos ciudades en lugar de una para 11 países con más de 100 millones de habitantes: Bangladesh, (i) Brasil, (i) China, (i) India, (i) Indonesia, (i) Japón, (i) México[MIS1] , Nigeria, (i) Pakistán, (i) la Federación de Rusia (i) y  Estados Unidos. (i) En la mayoría de los casos, el estudio no encontró diferencias significativas entre las dos ciudades en términos del entorno para los negocios.

El próximo año, Doing Business mejorará la metodología, la recopilación de datos y el análisis de cinco indicadores adicionales: la obtención de permisos de construcción, la obtención de electricidad, el registro de propiedades, el pago de impuestos y el cumplimiento de los contratos.

Continúa el progreso en el entorno regulatorio de negocios en muchas economías de América Latina

El informe Doing Business 2015: más allá de la eficiencia, establece que ciertas economías de América Latina y el Caribe adoptaron medidas para eliminar los obstáculos a la actividad empresarial y robustecer las instituciones legales. Por ejemplo, tanto Costa Rica como Guatemala adoptaron un sistema electrónico para la presentación y el pago de los impuestos empresariales, ahorrándose más de 60 horas al año en el tiempo empleado en el cumplimiento de cargas tributarias. Uruguay aprobó una ley cuyo objetivo es acelerar la resolución de litigios comerciales e implementó un sistema de inspección basado en riesgos que reduce el tiempo de despacho de aduanas.

El informe revela que Colombia es la economía de la región donde es más fácil hacer negocios. Adicionalmente, Colombia ha implementado la mayor cantidad de reformas regulatorias en la región desde 2005, sumando un total de 29 reformas. Por ejemplo, en 2013/14 Colombia facilitó el acceso al crédito a través de una nueva ley que mejora el régimen de garantías mobiliarias.

Junto a Colombia en los cinco primeros lugares en facilidad de hacer negocios en América Latina se encuentran Perú, México, Chile y Puerto Rico (territorio de los Estados Unidos). Estas economías se ubican entre las de mejor desempeño a nivel mundial en varias de las áreas medidas por el informe. Por ejemplo, hace diez años, un empresario peruano habría tardado más de 33 días para registrar el traspaso de una propiedad. Ahora le tomaría sólo 6,5 días, menos tiempo que en los Estados Unidos (15 días) o Austria (20,5 días).

“Desde hace casi una década, algunas economías de América Latina han mejorado su entorno empresarial, llegando en muchos casos a niveles equiparables a las mejores prácticas globales”, dijo Augusto López-Claros, Director del grupo de Indicadores Globales, Economía del Desarrollo, del Grupo del Banco Mundial, quien aseguró además que “acelerar y ampliar este proceso ayudaría a cerrar la brecha con aquellas economías con el mejor desempeño global e impulsaría la competitividad”

Este año y por primera vez, Doing Business recopiló información para una segunda ciudad en las 11 economías con población superior a los 100 millones de habitantes. En Brasil, el informe analiza las regulaciones de negocios en São Paulo y Río de Janeiro – y en México, en la Ciudad de México y el Distrito Federal. El informe revela que las diferencias entre ciudades son más comunes en indicadores que miden las etapas, el tiempo y el costo para completar operaciones regulatorias en las cuales las agencias locales juegan un papel más importante.

Fuente: http://www.bancomundial.org/es/news/feature/2014/10/28/doing-business-rankings-use-expanded-data-analysis

Las 4 palancas para construir una cultura innovadora

Si convenimos que una cultura es aquello que la gente hace en su organización  cuando nadie la ve, una cultura innovadora es la que fluye de un modo natural a la hora de resolver problemas o desafíos desde la innovación. No como algo impostado, sino simplemente como una herramienta natural del management. La cultura innovadora es aquella que lleva a una organización a vivir en modo “lab”, es decir, en modo de aprendizaje sistemático, en entrenamiento permanente para saber adaptarse a nuevos contextos, nuevas tecnologías o modelos de negocio. En el modo “lab” el estadio “beta” es habitual, no es excepcional. Cultura_Innovación_Sintetia

La cultura innovadora es la que entiende la competitividad desde el esfuerzo permanente de crear valor para los clientes gracias a nuevas soluciones, productos o servicios. La cultura innovadora es la que surge al combinar sistemáticamente: capacidad de inspiración, creatividad, desarrollo de proyectos y prototipos, lanzamiento y escalamiento a los mercados. La cultura innovadora entiende la innovación como la forma de concretar la estrategia, exactamente igual que antes lo hacía la planificación. Las culturas innovadoras pueden estar en el ADN de empresas que nacieron con esta configuración como HP, Apple o Google.  Lo realmente difícil es que empresas que nacieron en una paradigma distinto se transformen y desplieguen potentes culturas innovadoras como P&G o como Nokia.

¿Cómo conseguir que una empresa adquiera una cultura innovadora? Básicamente gracias a cuatro palancas: a) liderazgo y gobernanza b) activación del talento emprendedor c) proyectos y resultados d) relación con el ecosistema.

a) Liderazgo y gobernanza. Un cultura innovadora requiere más que el aliento de la alta dirección,  requiere su ejemplo. La innovación se basa en la gestión del riesgo. Si los líderes delegan el riesgo no se desarrollará nada que no sea innovación incremental. Si los líderes no son los primeros en aprender de los fracasos sistemáticamente, se penalizarán los intentos fallidos y se pasará del fracaso al error. El liderazgo es fundamental para fomentar y comprometer proyectos de nueva frontera y atender a las estrategias de un modo innovador. Además del liderazgo, la gobernanza es clave en dos puntos: la agilidad de los procesos de innovación y la involucración del middle management, verdadera piedra de toque de los procesos de innovación.

b) La activación del talento emprendedor. La cultura innovadora es meritocrática. Las ideas pueden venir de cualquier punto y escalafón y la capacidad emprendedora para desarrollarlas, también. Las culturas innovadoras son muy poco jerárquicas y apuestan por la transversalidad. La estructuración en silos bloquea las lógicas innovadoras. La burocracia inhibe la innovación. Una cultura innovadora busca desatar la energía creadora y emprendedora de su talento. La capacidad innovadora de una organización es equivalente a su masa crítica de talento emprendedor. Y a este talento emprendedor se le activa más con un propósito trascendente (ayudar a mejorar el mundo desde nuestra empresa) que con mecanismos de incentivos efímeros.

c) Proyectos y resultados. La cultura innovadora no se construye solamente a base de discursos. La cultura se refleja en proyectos y en resultados. El relato de la innovación se ancla en nuevos productos y servicios y su impacto en los clientes o usuarios. El relato de la innovación tiene su poética en números, ya sea de la cuenta de explotación (¿qué porcentaje de ingresos corresponde a productos y servicios que hace dos años no existían en la cuenta de explotación?) o en el número de usuarios que perciben más valor. En innovación, obras son amores.

d) Relación con el ecosistema. La cultura innovadora fomenta un perímetro de innovación abierto. A la hora de desarrollar nuevas soluciones para crear valor la permeabilidad es absoluta para ideas, para codesarrollos, para alianzas, para espacios dónde concretar lateralidades, para la resolución de retos con emprendedores, startup, pymes o  grandes empresas externas.

La cultura innovadora es todo lo contrario del síndrome del “no inventado aquí”, es la apertura natural a la mixtura, a la hibridación estructural. La capacidad de absorber lo mejor del ecosistema a través de una relación fructífera con sus agentes principales y la capacidad de transitar por diversos ecosistemas a la vez es un rasgo fundamental de las culturas innovadoras. Para una cultura innovadora lo importante no es de dónde vengan las ideas y las oportunidades si no la capacidad de ejecutarlas creativamente.

Para todas aquellas empresas que no nacieron en el paradigma de la innovación sistemática y del cambio continuo, avanzar hacia culturas innovadoras es fundamental para su supervivencia. Al fin y al cabo, la innovación es solamente una excusa para la diferenciación y la creación de valor a los clientes. Lo más difícil no es adivinar dónde hay que ir,  lo más difícil es cambiar. Una cultura innovadora no lloriquea ante el cambio, lo asume como normal, cómo la forma de crecer, competir y cooperar.

Fuente:  http://www.sintetia.com/las-4-palancas-para-construir-una-cultura-innovadora/

Emprendedores: Creadores de crecimiento

América Latina desborda de potenciales emprendedores, pero no se está haciendo lo suficiente para promoverlos.

Publicado por Latin Trade
Desde vendedores callejeros hasta empresas multinacionales, América Latina ofrece multitud de historias exitosas de emprendedores. Ahora muchos de los gobiernos y dirigentes empresarios de la región opinan que deben hacer más para promover nuevos proyectos e impulsar de esa forma el crecimiento económico futuro.

En México, la creación de 50 grandes empresas por año podría incrementar el Producto Interno Bruto (PIB) en un 1 por ciento, según Endeavor, una organización internacional que promueve el crecimiento a través de los emprendedores. En Brasil, más de la mitad de la fuerza de trabajo formal del país se desempeña en pequeños negocios, dice Sabrae, una entidad que les brinda apoyo.

Cada vez más los latinoamericanos miran al emprendimiento como una opción de carrera. En Colombia, el 57 por ciento de la población de entre 18 y 64 años planea iniciar un negocio en los próximos tres años, frente al 13 por ciento en Estados Unidos, según muestran las últimas proyecciones del Global Entrepreneurship Monitor.

Aunque el dinamismo de los negocios en América Latina es sorprendente, la región todavía necesita un ambiente más amigable para los emprendedores. Las nuevas empresas frecuentemente se enfrentan a obstáculos mayores a los que deben superar sus pares en los países desarrollados, incluyendo una excesiva burocracia y la falta de capital de riesgo de origen privado. La cantidad de días que se necesitan en promedio en la región para comenzar un nuevo negocio es de 53, más de cuatro veces de lo que se requiere en los países industrializados, dice el Banco Mundial.

Pero mientras que el marco regulatorio podría ser más favorable para desarrollar y consolidar un negocio, atraer y desarrollar el capital humano son los factores clave para crear nuevas empresas y empleos en la próxima década. Algunos gobiernos tomaron la delantera en esto y crearon programas para atraer emprendedores altamente innovadores de todo el mundo, incluso aquellos que están tratando de que sus proyectos despeguen en Estados Unidos y Europa debido a la crisis financiera y las leyes migratorias que frecuentemente excluyen —en lugar de atraer— al talento extranjero.

En Chile, el gobierno espera que Startup Chile convierta al país en el centro de desarrollo de emprendedores de América Latina. Lanzado en 2010, les ofrece US$40.000 de capital y una visa por un año a quienes quieran desarrollar allí sus proyectos de empresas innovadoras. El programa pretende haber apoyado a 1.000 emprendedores para fines del año próximo.

Entidades sin fines de lucro, frecuentemente gerenciadas por empresarios, también fomentan el espíritu emprendedor, dando asistencia a jóvenes y a negocios que están en su fase inicial. Un ejemplo es Junior Achievement, una organización estadounidense que busca desarrollar las habilidades empresarias en todo el mundo. Junior Achievement les brinda a jóvenes de entre 15 y 25 años la oportunidad de iniciar una pequeña compañía y recibir asesoría de dirigentes empresarios locales.

Mientras algunos participantes desarrollan sus negocios al finalizar el programa, los que no lo hacen se benefician igualmente por incorporar conocimientos que pueden ayudar a sus futuros empleadores a ser más competitivos. “Simplemente por haber pasado por estos programas, la mayor parte de estos jóvenes terminan listos para integrar la fuerza de trabajo”, dice Rush. “Ellos desarrollan habilidades que les permitirán tener un alto nivel de eficiencia como empleados”, agrega.

Endeavor es otra entidad que impulsa a los emprendedores. Andy Freire, un reconocido empresario argentino y presidente del capítulo de la entidad en el país suramericano, dice que aunque no existe una receta mágica que garantice el éxito empresario, el desarrollo de emprendedores “de alto impacto” será clave para la creación de puestos de trabajo y un mayor crecimiento de América Latina.

En contraste con otro tipo de emprendedores, incluso muchos de los que manejan microempresas, los de alto impacto son individuos que construyen firmas que generan ingresos por millones y emplean a cientos de personas. “Los emprendedores de alto impacto pueden mover y transformar una industria, o cambiar drásticamente un país”, dice Freire.

Para impulsar emprendimientos de alto impacto, Freire apunta a la necesidad de mejores mentores y mejores niveles educativos. “Hay un enorme espíritu emprendedor, muchísima gente que comienza sus propios negocios, pero muy pocos tienen éxito y eso depende de la educación”, opina. Las universidades latinoamericanas, por ejemplo, podrían desempeñar un papel destacado en generar más emprendedores, agrega Freire.

“Se necesita un enfoque holístico para reducir el nivel de obstáculos que deben superar los emprendedores y al mismo tiempo hay que alentarlos a saltar más alto”, concluye.

Ryan Dube informó desde Lima.

Fuente: http://connectamericas.com/es/content/creadores-de-crecimiento

Franquicias: Producto de exportación

¿Está América Latina dejando de ser receptora de franquicias para convertirse en exportadora? Muchos emprendedores están haciendo crecer sus marcas a través de este tipo de negocio.

Publicado por Latin Trade

 “Absolutamente….”, es la respuesta contundente que da a Latin Trade Lucas Secades, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias cuando se le pregunta si América Latina ya dejó de ser receptora de franquicias y se ha convertido en una exportadora.

Con respuestas que van desde la cautela hasta el optimismo militante, los distintos interlocutores del mundo de las franquicias hablan con pasión del tema.

“Los primeros que salieron al exterior fueron los estadounidenses y así comenzó a implantarse en los distintos países el concepto de franchising”, explica. Ese desembarco fue en la década de 1990, aunque desde hacía cierto tiempo ya había ejemplos incipientes en la región, como McDonald’s. Pocos años más tarde, emprendedores locales con negocios innovadores y exitosos en sus países empezaron a ver las franquicias como el método para cruzar las fronteras. Y ahí comenzaron las marcas latinoamericanas a aventurarse en territorios poco conocidos y a abandonar los límites protegidos de sus propios mercados.

“Existe una madurez relativa del sector en algunos países que hace que algunas marcas ya estén exportando o en proceso de exportar —dice desde el extremo norte del continente Diego Elizarrarás Cerda, presidente de la Asociación Mexicana de Franquicias—. Es recurrente que el inicio de las franquicias se da con la llegada de las marcas extranjeras. Posteriormente, las marcas nacionales, líderes, empiezan a copiar el modelo. Con el paso de los años, termina siendo un fenómeno de pymes. En este punto, la mayoría de las franquicias son nacionales y es aquí donde se cuenta ya con algunas marcas consolidadas y conceptos originales para exportar a otros países”, agrega.

En efecto, según los porcentajes que maneja la Federación Iberoamericana de Franquicias (Fiaf), con sede en Valencia, España, los tres países con mayor desarrollo del sector en América Latina —Brasil, México y Argentina— adoptaron este tipo de negocio y cuentan con un elevadísimo porcentaje de franquicias nacionales en su mercado. En el caso de Brasil, el 95 por ciento; en Argentina, el 90 por ciento, y en México, el 84 por ciento. Este éxito también alienta a empresas y emprendedores a expandirse en el exterior comercializando su propia marca en forma de franquicia.

Ejemplos emblemáticos

Los ejemplos de franquicias exitosas y de exportación abundan. La tradicional fábrica de alfajores Havanna, un clásico argentino, se reconvirtió en cuidadas cafeterías que ofrecen chocolates, dulces y alfajores, todo ello arropado en un trabajo muy fino de marketing y de marca. Havanna hoy tiene 75 puntos de venta fuera de Argentina con presencia en casi toda América Latina, Estados Unidos, Israel y España, de la mano de sus franquicias. En Argentina llega a las 200 cafeterías, entre propias y franquiciadas.

Otro caso emblemático y, con doble mérito, es el del lavadero móvil de vehículos Pronto Wash. La empresa nació en diciembre de 2001, en momentos en que la economía argentina estallaba en pedazos y producía centenares de quiebras de empresas y millones de desocupados.

Doce años más tarde, Pronto Wash tiene 400 franquicias distribuidas en 30 países de cuatro continentes y es la compañía latinoamericana de mayor crecimiento en el sector de las franquicias a nivel mundial, según sus propias palabras.

El concepto sobre el cual se desarrolló la empresa es brindar el servicio de lavado del automóvil mientras el cliente está realizando otra actividad. Por eso los lugares por excelencia son los estacionamientos de los shoppings o de los cines. Y el segundo concepto novedoso que ofrece es el bajo nivel de consumo de agua: menos de cinco litros por auto. Así, los simpáticos carritos amarillo y negro ganaron posiciones en el mundo, brindando seis servicios básicos y cuatro especiales.

En Brasil cuesta elegir los casos exitosos entre la abundancia que muestra su formidable mercado. El instituto Fisk —brasileño a pesar del nombre— llevó sus cursos de inglés, español, portugués e informática a ultramar y se cansa de acumular premios a la excelencia. Comenzó desarrollando un método propio de enseñanza de inglés a partir de la experiencia de su fundador Richard Fisk (en Brasil), y hoy sus franquicias no solo están en la región: se las encuentra en América del Norte, Asia e incluso África. En Argentina tiene 59 centros y en Japón 11. Su total es de 863 unidades, de ellas, 108 en el exterior.

O Boticário es otro éxito de las franquicias brasileñas. Si bien a nivel internacional su presencia se limita a ocho países, en ellos tiene 368 puntos de ventas y 59 tiendas exclusivas. La empresa se presenta como “la mayor red de franquicias de perfumería y cosméticos del mundo” y una de las primeras en Brasil en adoptar el sistema. Aún en su propio territorio, los números de O Boticário son para el asombro: tiene más de 950 franquicias que cuentan con 3.353 puntos de ventas en Brasil.

Siguiendo con los éxitos de exportación, Localiza es otro golazo brasileño. Se trata de la mayor red de alquiler de autos de América Latina, con franquicias en las principales ciudades de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay, más allá de las que tiene en Brasil. En total tiene presencia en 352 ciudades, a través de 513 agencias (49 en el exterior).

México

México junto con Brasil y Argentina comparte el podio como uno de los grandes mercados de franquicias. Y para quienes descreen de la creatividad latinoamericana, Kidzania es un ejemplo destacable. Es un parque temático pensado para niños de 4 a 12 años, “en los que juegan a ser adultos” en una ciudad a escala infantil.

Kidzania nació en México en 1996 de la mano del empresario Xavier López Ancona y se presenta como “la empresa líder en entretenimiento educativo para niños”. En la actualidad tiene franquicias en Japón, Indonesia, Portugal, Emiratos Árabes, Corea del Sur, Malasia, Chile, Arabia, Tailandia, Kuwait, Rusia, Egipto, India, Turquía, además de Brasil y Chile en la región.

Las próximas licencias exclusivas, previstas para entrar en operación en 2014, serán en Singapur, Moscú y Manila. Y, para 2015, siguen Londres y Estados Unidos.

La medicina tampoco está ajena al mundo de las franquicias. Y tiene marcas exponentes tanto en el área de provisión de medicamentos (como las Farmacias GI y las Farmacias del Ahorro, con gran despliegue local pero poca salida internacional) como de servicios médicos.

El Banco de Cordón Umbilical es una empresa mexicana de biotecnología que se dedica a la criopreservación de células madre del cordón umbilical. Tiene poco más de diez años de vida pero ya cuenta con 25 sucursales franquiciadas, algunas de ellas en Argentina, Brasil, Colombia y Estados Unidos y presencia en 70 ciudades.

Es el primer banco privado de su especie en América Latina y el servicio que brinda esta franquicia es de almacenaje de células madre del cordón umbilical del recién nacido, una técnica que se considera la más avanzada para un tratamiento efectivo de enfermedades graves que pueda sufrir durante su vida la persona, como leucemias, anemias, parálisis cerebral o tumores.

Perú

La emergente economía peruana tampoco se queda atrás en esta carrera de franquicias latinoamericanas. De ser un país con un 65 por ciento de marcas extranjeras en las franquicias existentes en el país, hace poco comenzó a exportar las propias a través de su gastronomía.

“Perú tiene la segunda gastronomía del mundo después de Francia. Entonces empezaron a aprovecharla —dice a Latin Trade Carlos Canudas, contador, especialista en franquicias y un apasionado del tema—. Pero no es la gastronomía del fast-food”, aclara. Son restaurantes de alto nivel, como Astrid y Gastón, Osaka o la Rosa Náutica que revalorizaron la cocina peruana en el mundo de la gastronomía internacional.

Exportación exitosa de franquicias

En Argentina, según datos del Estudio Canudas, el 54 por ciento de las marcas que exportan sus franquicias son de indumentaria, y le siguen los servicios y la gastronomía. “Cuando cubriste tu país comienzas a crecer afuera”, dice Canudas. Y lo natural es que los primeros pasos se den en los países vecinos. “Todo el mundo quiere llegar a Estados Unidos. Por decir ‘estoy en Estados Unidos’. Pero estar allí implica 22 legislaciones diferentes, según los estados. Es muy complejo”, opina.

Elizarrarás Cerda, de la Asociación Mexicana de Franquicias, coincide. “Estados Unidos está en la mente de muchas marcas como el destino ideal, dejando de lado lo complicado de la estructura legal y la competencia del mercado”, dice. Pero América Latina presenta similitud de mercados, además del idioma y las estructuras legales y comerciales, factores que la vuelven más atractiva cuando una franquicia busca expandirse en otros países.

No obstante, dentro de las similitudes, los países de América Latina presentan también diferencias. Por ejemplo en gustos y en talles. “Bolivia, Chile y Perú tienen una fuerte ascendencia americana en el gusto— dice Canudas—. Entonces, es muy probable que una marca peruana haga su primera experiencia en Chile”, agrega.

En el caso de la exportación de franquicias argentinas de ropa, Canudas explica que no solo hubo que “tropicalizar” los colores (en el país las preferencias eran hacia tonos más conservadores) sino ampliar la política de talles. Y también agrega que la exportación de franquicias en este rubro tuvo un recorrido diferente: los turistas latinoamericanos llegaban a Buenos Aires en busca de diseño. Entonces “en vez de nosotros salir a exportar, nos venían a comprar”, dice. Así llegaron las principales marcas argentinas de ropa a las tiendas de Paraguay y Uruguay. “En el shopping Pinedo (de Paraguay) 51 marcas sobre 150 son argentinas”, resume.

Los expertos no dejan de insistir en que lo crucial de una franquicia exitosa es contar con un “concepto, un producto o servicio que marque la diferencia”. Y a ese producto o proceso no le puede faltar empaque, marketing y desarrollo de marca. Una marca de lencería es claro ejemplo de ello. “Una firma como Caro Cuore no vende más ropa interior. Vende sensualidad. Entras en el local y hay perfume en el ambiente. La música es especial. Lo que ves, lo que oyes, lo que tocas es especial. Es un concepto”, dice Canudas.

Y después, la compradora se lleva las prendas en un envoltorio grande y llamativo. Marketing a full, algo que los argentinos aparentemente desarrollan muy bien. “Es un tema de percepción. Te sientes de nivel por usar ropa Caro Cuore”.

Claves para el éxito

Secades, de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias, enumera cuatro características fundamentales para que una franquicia tenga éxito fuera de sus fronteras.

  • Ser una empresa sólida
  • Contar con una organización profesional a nivel local
  • Tener un producto o servicio que sea diferente
  • Que esa diferenciación sea atractiva en otros mercados

Y lo resume en la frase “Pensar globalmente, actuar localmente”. Los expertos coinciden en la importancia que tiene para la promoción y exportación de las franquicias el respaldo de los gobiernos. Y en ese aspecto, Secades y Canudas destacan el respaldo que las autoridades de México, Brasil e incluso Venezuela le dan al sector, a diferencia de la Argentina.

Boticario Latin Trade

Pero, dentro de este fervor por las franquicias, se alzan algunas voces de alerta. Desde México, otro especialista en el tema, el abogado Rafael Giménez Camacho, expresa su preocupación sobre las leyes que regulan al sector en la región —o la falta de ellas en algunos casos— y cómo esto puede derivar en abusos de parte de quienes venden las franquicias. “Cualquier empresa puede franquiciar. No importa si tiene experiencia o no, si tiene historial o con qué capital social cuenta —explica—. La mayor parte de los problemas legales es porque las franquicias son improvisadas, no transmiten un negocio que ya ha sido probado”.

Algunos países tienen legislaciones específicas y otros están avanzando en ellas. Mientras tanto, el respaldo institucional de los gobiernos ya se advierte en la promoción que hacen del sector. En el caso de Brasil y México existe una política decidida de promoción que se refleja en las gigantescas ferias internacionales que organizan cada año. La mexicana —en marzo—, es la más importante de habla hispana, superando a la que tradicionalmente se hacía en Valencia, España. Y la brasileña —en São Paulo, en junio— es la más importante del mundo.

Y al compás de los tiempos que corren, a partir del 26 de mayo y hasta el 14 de junio se realizará la Primera Feria Virtual de Franquicias Iberoamericana.

Toda esta ferviente actividad se sustenta en las cifras de crecimiento del sector.

Como lo resume Canudas, América Latina está creciendo a un ritmo del 3,6 por ciento, pero las franquicias superan el 10 por ciento anual. Y en Perú, la cifra no baja del 20 por ciento.

Elida Bustos informó desde Buenos Aires

Fuente: http://connectamericas.com/es/content/producto-de-exportaci%C3%B3n

El BID anuncia las 16 empresas startups más innovadoras seleccionadas a participar en Idear Soluciones

Idear Soluciones Para Mejorar Vidas, que se realizará el 2 de diciembre en la sede del BID, tiene como objetivo reunir las mentes más creativas que ofrecen soluciones innovadoras a retos del desarrollo alrededor del mundo

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció hoy las 16 empresas startups de América Latina que fueron seleccionadas entre más de 200 de 22 países de la región que respondieron al llamado que se hizo en julio de este año para participar en el evento Idear Soluciones Para Mejorar Vidas.

Las empresas startups seleccionadas son:

Un fundador o fundadora (puede ver su bio aquí) de cada empresa startup seleccionada viajará a Washington, D.C. para participar en Idear Soluciones, presentar sus startups ante potenciales inversionistas en la noche del emprendimiento, y trabajar con especialistas en innovación, creatividad, y mercadotecnia.

El proceso de selección de las empresas startups se realizó gracias al apoyo de jurados especialistas en emprendimiento, innovación, financiamiento grupal(crowdfunding) y otras áreas.

Los jueces evaluaron los productos y servicios de las startups, que operan en áreas como cambio social y juegos para el cambio social, ciudades y cambio climático, salud y bienestar, educación y conocimiento abierto, gobierno y participación ciudadana, y acceso a servicios financieros a través de tecnología.

Además, los cofundadores de las startups trabajarán con Fly Garage de Mondeléz International, +Castro, Contagious y You Noodle en actividades para potenciar su creatividad emprendedora y continuar fortaleciendo su trabajo e impacto.

El Presidente del BID, Luis Alberto Moreno inaugurará el evento y reconocerá a las startups seleccionadas.

Idear Soluciones Para Mejorar Vidas se realiza por segundo año consecutivo en la sede del BID en colaboración con el Blum Center de la Universidad Berkeley. Este año se llevará a cabo el 2 de diciembre a partir de las 9:00 am EST. Los interesados en asistir al evento en Washington, D.C. o seguirlo a través de Livestream (en inglés, español y portugués) pueden registrarse en: www.iadb.org/idearsoluciones

Fuente: http://www.iadb.org/es/noticias/anuncios/2014-09-22/bid-anuncia-16-startups-innovadoras-de-latinoamerica,10922.html

Estudio del BID propone una nueva generación de políticas de desarrollo para impulsar el crecimiento de América Latina y el Caribe

El trabajo ofrece un marco conceptual para ayudar a que las autoridades transformen las políticas industriales en instrumentos eficaces para aumentar la productividad

CIUDAD DE MÉXICO –Teniendo en cuenta el largo historial de políticas industriales en América Latina que, a menudo, han causado en América Latina más daños que beneficios, un nuevo estudio del Banco Interamericano de Desarrollo plantea cuándo y cómo pueden intervenir los gobiernos en la economía para incrementar la productividad minimizando, al mismo tiempo, los riesgos de repetir los errores del pasado.

En Desarrollo en las Américas, la publicacióninsignia del BID, los expertos estudiaron políticas industriales implementadas en todo el mundo, tanto exitosas como fallidas, a fin de forjar un marco de análisis práctico y con visión de futuro que ayude a las autoridades a encontrar la combinación apropiada de políticas de desarrollo productivo, tomando en cuenta las realidades de cada país.

“Las políticas industriales han caído en descrédito porque han tendido a conllevar favoritismos políticos, derroche de recursos, búsqueda de rentas y corrupción”, dijo Santiago Levy, Vicepresidente de Conocimiento y Sectores del BID. “Sin embargo, creemos que toda vez que las instituciones apropiadas estén establecidas, bajo ciertas circunstancias las intervenciones públicas bien concebidas pueden ayudar a aumentar la productividad, para lo cual estamos ofreciendo un nuevo marco conceptual”.

Si bien durante el pasado decenio ha habido un considerable progreso económico y social en América Latina y el Caribe, en materia de aumento de la productividad, la región aún se encuentra a la zaga de países más prósperos, lo que explica los niveles más bajos de ingreso y bienestar. De hecho, la creación de condiciones propicias para el aumento de la productividad es uno de los principales retos de desarrollo que hoy día enfrentan las autoridades de la región.

Es sabido que los gobiernos están llamados a desempeñar un importante papel de ayudar al sector privado a tornarse más competitivo en el ámbito de la economía mundial, pero el historial de costosos fracasos en la región –desde la industria de la informática en el Brasil hasta los productores de arroz en Costa Rica– ha llevado a que la política industrial se considere un exceso del sector público.

Este innovador estudio –titulado ¿Cómo repensar el desarrollo productivo? Políticas e instituciones sólidas para la transformación económica– ayuda a las autoridades a determinar en qué condiciones es útil intervenir y, en caso de intervención, cuáles son los mejores instrumentos para llevarla a cabo.

Los gobiernos deben plantearse cuál es la falla de mercado que tratan de atender con una nueva política, qué instrumentos deben emplearse para subsanarla y, crucialmente, qué clase de instituciones se necesitan para implementar la política con éxito. Habida cuenta de las circunstancias singulares de cada economía, en lugar de estudiar e imitar las mejores prácticas, las autoridades deben escoger las políticas de mejor adecuación a las capacidades institucionales de la economía.

En el libro se manejan los mejores datos disponibles y se formula una metodología para que los gobiernos de América Latina y el Caribe puedan repensar las políticas de desarrollo productivo orientadas a la integración con cadenas de valor mundiales, generar innovación, mejorar el capital humano, fomentar la formación de empresas y promover la internacionalización, con los sectores público y privado trabajando juntos.

Los siguientes son algunos de los temas tratados en el estudio:

  • ¿Por qué un enfoque de “mejores prácticas” aplicado a las políticas de desarrollo productivo es erróneo?
  • ¿Por qué a los países asiáticos les fue mejor que a los latinoamericanos en la aplicación de políticas industriales?
  • ¿Los gobiernos deben ayudar a las empresas pequeñas y medianas?
  • ¿Cómo funcionaría una promoción exitosa de las exportaciones?
  • ¿Cómo enfrentar el problema del oportunismo (“free riding”) de quienes se benefician de los riesgos iniciales asumidos por los pioneros una vez que tienen éxito?

En el estudio abundan los estudios de casos, entre ellos:

  • El contraste entre las políticas brasileñas de apoyo a Embraer y al sector informático
  • Cómo Costa Rica generó una industria totalmente nueva en insumos médicos
  • Cómo el estado mexicano de Durango logró conquistar empresas extranjeras de autopartes
  • Por qué la intervención en los mercados del arroz rindió resultados en la Argentina pero fracasó en Costa Rica.

“Este no es un libro ideológico”, dijo José Juan Ruiz, Economista Jefe del BID. “Está basado en análisis y evidencia. Más y más, el dilema no es si se deben aplicar políticas de desarrollo productivo, sino cómo se las pone en práctica. Las políticas sólidas exigirán nuevas funciones de las agencias públicas y una participación más activa del estado en conjunto con el sector privado”.

Descargar la versión en español del libro

Fuente: http://www.iadb.org/es/noticias/comunicados-de-prensa/2014-09-18/10902.html

Emprendimiento, innovación y estrategia

Por Javier Ruiz,  doctor en ciencias químicas, ha trabajado en la universidad, la industria y en los centros tecnológicos, donde ha dirigido grupos de I+D+i sobre organización industrial, gestión y sistemas de innovación. Formado como coach por Team Academy Finlandia.

 En los últimos tiempos he tenido la oportunidad de conversar con responsables de innovación y desarrollo de negocio de varias empresas industriales de tamaño grande (más de mil empleados) y de carácter global, y es interesante observar cómo el interés por la innovación se encuentra unido e incluso se desplaza hacia el emprendimiento corporativo o intraemprendimiento.

En primer lugar hay algunas consideraciones de contexto que me parece importante hacer. Por un lado, la forma legal de la empresa determina la estructura de relaciones que se establecen entre las diversas sociedades que la forman. Una de las formas societarias extendidas es la de “holding” o grupo de empresas con una propiedad común que crea filiales en cada país, de forma que éstas buscan optimizar el rendimiento a partir de sus activos y de la cartera de productos y servicios de la empresa global. Para ello establecen relaciones bien sea con centros de suministro, si la fabricación de un producto está fuera de España, o con centros de desarrollo, cuando se va a llevar a cabo la fabricación en el país y aquellos se encuentran en otros lugares, algo bastante común en empresas multinacionales. España no cuenta con muchos centros de desarrollo e innovación en este tipo de empresas, salvo cuando se trata de empresas españolas.

Por otra parte, destacar que en los últimos años la logística está jugando un papel determinante en la optimización y eficiencia de este tipo de empresas. Son las innovaciones en este plano las que han determinado mejoras significativas de la eficiencia vía racionalización de cadenas de suministro, uso intensivo de las tecnologías de información y comunicación para sincronizar las entregas, uso de estrategias “just in time” en la distribución, etc.

Me ha parecido interesante observar lo siguiente sobre sus formas de innovar:

  • Dado que el producto en muchos casos “viene impuesto” por la empresa matriz, así como el proceso y lugar de fabricación, sus grados de libertad para innovar aparentemente se reducen ¿o habría que decir que se amplian? Si consideramos “la innovación en el negocio” como algo más amplio que renovar el producto o servicio, las oportunidades de innovar en el modelo o sistema de negocio crecen. De este modo, en especial en productos de consumo, innovar en la forma de comercialización, en la experiencia de cliente, en la cadena de suministro o en la captura de valor modificando procesos se convierte en una necesidad y en algo común que es objeto de sus principales esfuerzos.
  • Está creciendo la importancia de la cadena de suministro, que se ha convertido en el foco central para su optimización y en muchos casos la viabilidad del producto. Así, hay casos en los que se produce una reingeniería de la cadena de suministro que incluye, cuando es aceptado por la casa matriz, relocalizar la fabricación buscando la reducción drástica de costes. Ello tiene relación, en los productos de consumo, con la pujanza que han cobrado las marcas de distribuidor (marcas blancas), que en España han logrado cuotas de mercado del 45% en algunos productos, con el consiguiente desplazamiento de primeras marcas, normalmente propiedad del tipo de empresas globales de las que hablamos. Las estrategias y métodos “Lean” es normal entonces que hayan cobrado de nuevo interés. Ello tiene relación con el auge de los modelos de negocio “low cost” que ha sido una de las consecuencias de la crisis económica.
  • Vender, vender, vender. Es obvio que este es un imperativo de ahora y de siempre. Todo lo que sea creatividad en los procesos y actos de venta es bienvenido: siempre que tenga resultados. Buscar nuevos canales, aumentar puntos de venta, crear nuevas experiencias para el cliente, mejorar las plataformas de comercio electrónico, y en todo caso desarrollar el espíritu emprendedor son imperativos para tratar de desarrollar los negocios.

Es por todo esto que me atrevo a hablar de un desplazamiento del foco en la “innovación” hacia el “emprendimiento corporativo” o intraemprendimiento.

 

Fuente: http://www.innovaticias.com/innovacion/25885/emprendimiento-innovacion-estrategia

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